lunes, 30 de enero de 2017

Taller de cómic: noviembre

Con un poco de retraso, aquí tenéis los resúmenes de lo que hemos aprendido en la academia de Pedro Pisa en noviembre. Llevo unos meses moviditos: en noviembre empecé a dar clases extraescolares de alemán en un cole y en diciembre impartí unos talleres a jóvenes en el Salón del Cómic. También di unos talleres de arte en la propia academia Pedro Pisa al comienzo de las Navidades. Vamos, que últimamente me paso más tiempo dando y preparando clases que otra cosa. Mis blogs y mi cómic se han visto resentidos por la falta de tiempo. Mi moral también.

Pase lo que pase, los jueves tenemos una cita con el cómic. Este es el resumen de noviembre.

Quinta clase: dibujo de movimiento


Este es uno de los rasgos que caracterizan a un buen dibujante: saber expresar movimiento en una imagen fija. Los cómics de superhéroes y los mangas destacan por el dinamismo de sus cuerpos y sus composiciones. En esta clase vimos algunas claves para dotar de dinamismo a nuestros cómics. Lo primero que aprendimos fue lo siguiente:

Las diagonales son tus amigas

A nivel perceptivo, las líneas verticales y horizontales nos transmiten equilibrio y estabilidad, mientras que las diagonales significan desequilibrio y movimiento. Por eso, siempre que queramos expresar movimiento, tenemos que buscar las diagonales (ya sean rectas o curvas). Ahora vamos a ver una serie de trucos que tienen los dibujantes para expresar movimiento.


Copia que hice de Frank Miller, uno de los autores que vimos

  • La postura corporal: los cuerpos que se están moviendo están inclinados en su eje vertical. Siempre que queramos expresar dinamismo o desequilibrio, el eje tiene que estar inclinado (p.ej. alguien pegando un puñetazo se inclina hacia delante; y, el que lo recibe, hacia atrás). Algunos dibujantes exageran estas posturas para lograr un mayor efectismo.
portada de Ibáñez

Dibujo de Osamu Tezuka

  • Las líneas de movimiento: líneas que indican la estela que deja un cuerpo al moverse. También pueden estar alrededor del cuerpo, marcando la dirección del movimiento.




 Hoy me ha dado fuerte con nuestro querido Ibáñez y con Tezuka, el Dios del Manga

  • Los fotogramas superpuestos: se dibujan varios instantes del movimiento, como las fotografías de Muybridge.

  • Composición: la manera en la que ordenamos las viñetas y los bocadillos de la página es importantísima a la hora de generar dinamismo. En este apartado, Tezuka se lleva la palma:


Vale, vale! Último ejemplo que pongo de él. Sus composiciones de peleas son alucinantes.

  • Las líneas: en la ropa, el pelo, donde sea; unas líneas fluidas te garantizan movimiento en cualquier momento.



Dibujo de Asamiko Nakamura
  • La deformación y exageración de los trazos: parecido al punto anterior, pero estoy pensando en las pinturas de Van Gogh y el expresionismo alemán. Los ejemplos más cercanos que se me ocurren son estos autores americanos:

Art Spiegelman en su obra Maus. Grandísimo.

Craig Thompson, otro grande del cómic, del que estoy enamorada.



Frank Miller, impresionante en su Sin City


Como podéis ver, los dibujantes normalmente combinan varios de estos recursos para expresar el movimiento de un cuerpo y para darle un valor añadido a la imagen. No tenéis por qué usarlos todos a la vez (podría salir algo caótico), pero os animo a que experimentéis y encontréis lo que mejor os sirve.

Antes de pasar a los ejercicios de los alumnos, termino con una reflexión. ¿Por qué es importante el movimiento en la imagen? Una imagen "estática" se ve de una vez, está encerrada en su propio soporte. En cambio, una imagen dinámica "se sale" del soporte. Conforme nuestro ojo recorre la imagen, sentimos ese movimiento en la mente. Los autores japoneses son especialmente buenos en crear dinamismo porque su pintura clásica era "plana", no representaban el volumen y la profundidad como hacían los artistas occidentales. Tardaron mucho tiempo en adoptar la perspectiva. Recursos tan conocidos para nosotros como el claroscuro y la trama no existían en el arte japonés. Por ello, ponían todo su arte en crear imágenes llenas de belleza y movimiento con las líneas y los planos. Por eso son tan buenos a la hora de hacer composiciones dinámicas y líneas de movimiento. Al final, de lo que se trata es de "guiar al ojo", llevarlo por donde queremos, engañarle y hacerle creer que en esa imagen fija hay movimiento, hay algo más.


En la parte práctica de la clase, propuse hacer una tira cómica en la que emplearan estos recursos para crear movimiento. No puedo mostrar las imágenes de mis alumnos por derechos de autor, pero os dejo con mi historieta:



Por mi parte, tracé unas líneas al azar y a partir de ellas hice este homenaje a Frank Miller


Sexta clase: diseño de personajes (cuerpo entero)


Para contrarrestar lo dibujístico de la clase anterior, en esta sesión estuvimos diseñando personajes. Las premisas fueron las siguientes:

  • Que tuviera una imagen característica
  • Que tuviera una vida interior (carácter, aspiraciones, miedos...)
  • Que tuviera rasgos expresivos (manera de moverse, de hablar, de gesticular...)
Todo esto lo podían hacer siguiendo los estereotipos o no y usando el humor o no. Por ejemplo, estamos acostumbrados al tipo del fortachón tonto y bravucón, y al de la chica florero que se deja salvar por el héroe, pero podemos cambiarles los roles o ponerles una personalidad distinta a lo que el público se espera.

En octubre ya dedicamos una sesión al diseño de caras, y en esta sesión ampliamos al cuerpo entero, con lo que conlleva: la postura y el gesto, que dicen mucho del estado emocional del personaje. Les propuse que partieran de formas básicas como triángulos, círculos, berenjenas, etc, a la hora de diseñar los cuerpos de los personajes.

El ejercicio consistía en diseñar un personaje y hacer una hoja de bocetos con el personaje desde distintos ángulos, con distintas posturas y expresiones faciales. Esto es un ejemplo de lo que les pedí:

Bocetos de Luci, mi personaje de Otoño

Este tipo de "hojas de personaje" (character sheet) sirven de referencia para cada vez que tienes que dibujar al personaje. 


Séptima clase: tipografía


En todos mis cursos dedico una clase al menos al tema de la tipografía. Mejor, dicho, a "la relación entre las palabras y la imagen en el cómic". 


En los cómics, las imágenes y las palabras conviven. Las imágenes pueden existir sin las palabras, pero las palabras solas no bastan para hacer un cómic: yo diría que se complementan. Como norma general, es mejor dejar que cada una haga su trabajo, sin estorbarse ni tampoco repetirse.
Estos son los momentos en los que encontramos texto en un cómic:
  • En los diálogos de los personajes. Tenemos en cuenta:
    • El uso de mayúsculas o minúsculas (lo más común es lo primero, pero también hay de lo segundo).
    • El uso de la negrita y la cursiva para destacar palabras y darles entonación y volumen.
    • La tipografía y el color de la letra (en este apartado, Sandman es un buen ejemplo, usando una tipografía especial para algunos personajes)
    • Si ermarcamos el texto en un bocadillo o en un cuadro, o si va suelto

  • En las onomatopeyas. Son representaciones gráficas de ruidos y sonidos. Tenemos en cuenta el tamaño, la forma y la dirección de la onomatopeya para expresar las cualidades del sonido: volumen, timbre y duración. Por ejemplo: PETAM!
  • Títulos de tira. Muy comunes en las tiras cómicas de los periódicos y revistas, y también se siguen haciendo en las portadas de capítulo. Son elementos de diseño en los que podemos referenciar la historia que vamos a narrar.



Por otra parte, gracias al análisis de Scott McCloud en Hacer cómics, les expliqué las distintas formas de relación que existían entre la imagen y el texto. Este es un apartado que me parece maravilloso. Estamos hablando de cómo el texto puede modificar nuestra percepción de una imagen, algo así como el título de una obra de arte, o el concepto a una obra conceptual. A su vez, la unión de la imagen y el texto hacen algo distinto, nuevo, que no eran capaces de expresar ninguno de los dos por su cuenta. Así que vamos allá con el análisis de McCloud.

Vamos a tomar una imagen anodina como esta silla y vamos a ver cómo le podemos ir dando significado mediante distintas frases.


  • Palabras duales: cuando las palabras dicen lo mismo que las imágenes.

ESTO ES UNA SILLA. LA SILLA ESTÁ VACÍA.


  • Palabras específicas: cuando las palabras te cuentan todo lo que necesitas saber y la imagen te muestra sólo un detalle.

REGRESÉ AL COLEGIO DE MI INFANCIA Y RECORDÉ AQUELLOS DÍAS: LOS UNIFORMES, LAS AULAS, LAS CARRERAS POR LOS PASILLOS...




  • Palabras complementarias: aportan algo que la imagen no aporta, complementándola.
TENÍA UNA AMIGA IMAGINARIA LLAMADA KAREM Y LE GUARDABA SITIO A SU LADO.



  • Palabras contradictorias: contradicen lo que dice la imagen.
¿EL NIÑO? ESTÁ BIEN, LO HE DEJADO SENTADITO EN LA SILLA DE LA COCINA,  DIBUJANDO...



  • Palabras en paralelo: las palabras y las imágenes van por caminos distintos, aunque puede que se crucen más adelante.
A MI HERMANA LE ENCANTABA LA TORTILLA DE PATATAS QUE HACÍA MI PADRE...


Y, AUNQUE YA NO VIVÍA CON NOSOTROS, MI PADRE SEGUÍA HACIÉNDOLA IGUAL DE GRANDE, DE MANERA QUE SIEMPRE SOBRABA "SU TROZO"...

(imaginaos que están comiendo tortilla, que a tanto no llego con photoshop)

¿Qué os ha parecido? Interesante, ¿verdad? ¿Nunca lo habíais pensado? Normalmente usamos varios tipos de relación imagen-texto en los cómics. Cada autor se las apaña de una manera distinta. Mis favoritas son las palabras contradictorias y las palabras en paralelo, me gustaría usarlas más en mis cómics.

El ejercicio consistió en poner texto a una página de Invierno. Sí, habéis leído bien: he terminado de dibujar el primer capítulo de Invierno y les llevé a mis alumnos unas hojas para que, sin saber de qué iba la historia ni nada, les pusieran las palabras que se les ocurrieran. Eran unas páginas correspondientes al diario de Nacho, de modo que tenían dos niveles de texto: los bocadillos de diálogo y los recuadros del narrador. El experimento fue muy interesante y nos reímos mucho comparando los resultados, ¡cada uno se había imaginado una situación totalmente distinta!

Octava clase: entintado


Terminamos el primer ciclo de dibujo con una clase sobre el entintado, la técnica imprescindible para que nuestro dibujo sea mecánicamente reproducible (ya que el lápiz, como podéis ver en las imágenes anteriores, no se lee nada bien en el escáner).


En esta sesión, vimos varios estilos de entintado y algunos recursos que podemos usar para enriquecer nuestro dibujo.

Para empezar, comentamos las distintas herramientas de que disponemos para entintar: bolígrafos, rotuladores de punta fina, plumillas y pinceles son los más comunes. Hace unos años que se vienen usando mucho los rotuladores pincel, son más limpios y fáciles de llevar que los pinceles y dan unos trazos chulísimos. Los hay recargables y desechables. Elegir una de estas técnicas es muy personal, cada una da un tipo de línea distinto, y los hay más fáciles y también que requieren más destreza. Normalmente, usamos varias herramientas en un mismo dibujo. La mano de Durero, por ejemplo, ha sido hecha con plumilla. Tiene unas líneas finas y de grosor variable. El resto de las imágenes han sido entintadas con rotuladores, pinceles y rotuladores pincel. El rotulador nos da un grosor fijo, mientras que el pincel es mucho más variable.

Uno de los efectos más importantes que podemos lograr con nuestro entintado es crear profundidad y jerarquía de líneas:

  • Las líneas gruesas y finas expresan el volumen de los cuerpos. Fijaos en el dibujo japonés (Chôju-Giga, una obra clásica de rollo ilustrado), y en cómo varía el grosor de las líneas. Las líneas fluidas expresan movimiento y pureza, belleza y elegancia. Y están trazadas con pincel!
  • También usamos el grosor de las líneas para organizar los elementos en el espacio. En la primera viñeta, de Craig Thompson, el personaje que está en primer plano se ha perfilado con unas líneas gruesas, mientras que el fondo está hecho con líneas finas.
  • Normalmente, las líneas de contorno suelen ser algo más gruesas.
Otra de las opciones es el sombreado mediante la trama. Fijaos en el dibujo de Durero. Son importantes la dirección y la densidad de las líneas de la trama.

El dibujante de Corto Maltés, Hugo Pratt, sombrea mediante manchas, sin embargo. Pero, si lo comparáis con el dibujo inferior de Craig Thompson (viñeta 4), notaréis que las sombras son muy distintas.

Podemos hacer un tipo de entintado que transmita calidez, como la chica de Thompson, o frialdad, como los animales japoneses; con líneas fluidas o rígidas. Lo más importante es que nuestro entintado quede limpio (que se lea bien, que no haya manchas ni tinta corrida, para eso es importante tener en cuenta donde apoyamos la mano y esperar a que se seque antes de borrar). Y un consejo que puede servir a todo el mundo es que busquéis el contraste: ya sea mediante el grosor de líneas o el claroscuro, los contrastes nos ayudan a distinguir las partes del dibujo, a enriquecerlo y a que se lea mejor.


Yo me armé del rotulador pincel y rotulador de punta fina y estuve copiando un dibujo de Blankets, de Craig Thompson. Os lo he puesto de ejemplo antes, alguna vez. Es un dibujante estupendo y un gran narrador de historias. además de que tiene pinta de ser un tío muy majo. Me ha dado unas cuantas lecciones de dibujo a través de su cómic Blankets y del Cuaderno de viaje. Os lo recomiendo encarecidamente. Os dejo mi homenaje a Thompson, y con esta ilustración, terminamos el mes de noviembre.











miércoles, 9 de noviembre de 2016

Blacksad, el gato negro sale de ronda

Queridos amigos del cómic, hoy os quiero hablar de un cómic detectivesco que no os podéis perder, seáis amantes del género negro o no... se trata de Blacksad. Vamos a desgranar los misterios de esta obra poco a poco.


Blacksad: un lugar entre las sombras


Blacksad es una serie que comenzó en 2001 con el primer volumen, "Un lugar entre las sombras", y que desde entonces lleva ya cinco tomos y parece que va a seguir. Es obra del dibujante Juanjo Guarnido y el guionista Juan Díaz Canales, ambos españoles (Guarnido vive y trabaja en París). Esta serie fue publicada primero en Francia y luego llegó a España a través de Norma. Se ha llevado mogollón de premios... y la verdad es que lo vale, este cómic lo borda en cada uno de sus aspectos.

Comencemos por el tema: el género policíaco. Cada cómic es un caso que el detective Blacksad debe resolver, y eso conlleva toda una aventura de pesquisas, gente con malas pintas, víctimas, altos y bajos fondos, peleas, mucho misterio y a veces algo de amor. La verdad es que no soy una gran aficionada a las pelis ni a las novelas policíacas, pero Blacksad ha conseguido engancharme y absorberme completamente a través de sus páginas. La narración sigue al detective John Blacksad, que hace de narrador en primera persona, y de esta manera el lector va acompañándolo a lo largo de la historia y metiéndose más y más en el caso, haciéndose cómplice de sus investigaciones. El final siempre tiene un giro sorprendente que te hace querer revisar todo lo que has leído otra vez.


El protagonista no es muy distinto a la mayoría de protagonistas de estas historias: aparentemente un tipo duro, pero con corazoncito, cansado de todo, melancólico, con un fuerte sentido del deber y la justicia. Pero lo que John Blacksad tiene de especial es que es un gato! Un gato negro, para ser más exactos. El universo de este cómic está poblado por animales antropomorfos (terrestres y del aire) que viven en un ambiente similar a la sociedad americana de la Guerra Fría. Aquí, los autores del cómic hacen una buena fusión del género policíaco y la fábula, ya que los animales representan nuestros estereotipos, y es increíble cómo el dibujante consigue que, de un vistazo, sepamos qué tipo de personaje es con sólo ver su postura, su cara y su raza animal. Me encanta el diseño de personajes de este cómic :)





Personajes de "Un lugar entre las sombras", el primer álbum y "Amarillo", el quinto.


Otra de las cosas que me gusta del dibujo de este cómic es la expresividad de sus personajes. Creo que no lo he dicho antes: Juanjo Guarnido ha trabajado para Disney. Vamos, que de animales humanizados controla un rato. Su dibujo es impecable: detallado, expresivo sin resultar grotesco, me encanta cómo exagera las caras en momentos emocionales fuertes y las posturas para expresar movimiento.

Viñeta de "Amarillo", el quinto álbum

Otra de sus virtudes es un fantástico uso de los planos, la composición de página y el flujo de lectura. Todo sirve maravillosamente a la narración. Diagonales para la acción, grandes planos de situación llenos de gente y de detalles, momentos en los que sobran las palabras... El dibujo es muy detallista y derrocha ambientación, realmente parece que estés ahí. Para este tipo de cómics, se agradece que se publique en gran formato (DIN A4 con tapa dura). Las acuarelas con las que está iluminado el cómic también son impecables, creando ambientes, iluminaciones, luces y sombras, usando también códigos de color para cambios temporales (colores sepia para un recuerdo lejano, colores rojos para un flashback hecho después de una pelea). La verdad es que, en este sentido, siento que la narración sea tan ágil, porque me podría tirar cinco minutos mirando cada página... y, en cambio, el estilo es muy ligero, todo sucede brevemente y no hay ningún momento que sobre o que se alargue (recordemos que, en cómic, menos es más). La narración está centrada en la acción, o sea, que hace que vayas siguiendo a Blacksad en sus pesquisas, y el lado de las emociones y reflexiones queda compensado en los cuadros de van reflejando el hilo de pensamiento del detective.

El segundo álbum, "Artic-Nation", comienza con este genial zoom out...


Unas veces, el tiempo pasa muy rápido, y otras, se detiene...

En definitiva, un cómic que está muy bien hecho. Los personajes, los planos, el ritmo, los diálogos y el narrador: todos los recursos está al servicio de la narración. Y la narración tiene las características de una novela negra, pero con animales... "lo de siempre, pero distinto". Recuerdo que la primera vez que leí Blacksad, justo después de publicar mi cómic, me dio mucha envidia por su calidad gráfica y su capacidad de resumir toda una historia en 50 páginas. Tampoco necesita más para lo que quiere contar. Y no por ello tiene menos calidad... más bien al contrario, utiliza tan bien todos los recursos que lo puede contar en tan poco espacio!

Os animo a leer este cómic (yo lo he sacado de la biblioteca de Aragón) y a perderos en sus páginas. Vale la pena, y nos da una buena lección a los dibujantes que estamos empezando.


viernes, 28 de octubre de 2016

Taller de cómic: resumen de octubre

Hola, queridos! Finaliza el primer mes de trabajo en Zaragoza, y puedo decir que he conseguido una rutina bastante maja, por las mañanas voy a un curso de diseño de videojuegos y las tardes las tengo ocupadas con actividades. Tengo poco tiempo libre, para variar, pero todos los jueves tengo una cita con el cómic en el taller que estoy impartiendo en la academia de Pedro Pisa.

Para los que hayáis leído las clases que di el año pasado en San Fernando, os puedo decir que este curso tiene ejercicios parecidos a los del año pasado, pero lleva un ritmo distinto. Los alumnos de San Fernando venían a pasar el rato dibujando y divirtiéndose, y teníamos sólo una hora de clase; mientras que los alumnos de la academia tienen un gran interés por mejorar su dibujo, algunos vienen con un nivel bastante alto y tenemos clases de dos horas. La esencia del taller sigue siendo la de dar herramientas para que los alumnos desarrollen su propio estilo de cómic y dibujen sus propias historias; pero aquí avanzamos bastante más rápido. Tampoco faltan las risas y el buen humor en clase, sobre todo, en el taller de los adultos... Me gustaría enseñarles más, soltar alguna frase fruto de mi experiencia como artista (p.ej. "el dibujo está en los ojos"); pero la mayoría de las veces acabo contándoles batallitas personales más o menos relacionadas con el arte. U^_^ He confirmado que me encanta contar historias.

Tenéis un resumen de la primera clase en la entrada anterior, El otoño llega a Zaragoza. He añadido algunas imágenes de los ejercicios. Vamos pues con la segunda clase!

Segunda clase: dibujar el cuerpo, tipos de plano


Como teníamos dos horas, decidí dividir la clase en dos y dedicar la primera hora a las técnicas de dibujo y la segunda a las de narrativa. Mis alumnos me habían expresado sus ganas de aprender a dibujar figuras humanas de imaginación, ya que hasta entonces habían estado copiando. Así que, en esta clase, atacamos el dibujo de figura humana de lleno con unos dibujos del natural. ¿Y os podéis imaginar a quién le tocó posar? A una servidora... hicimos poses de 3 minutos (no podía aguantar más) y la verdad es que salieron bastante bien. Les había pedido que me hicieran un simple boceto, en el que encajaran el cuerpo y cogieran esquemáticamente la postura. Ni los jóvenes ni los adultos habían hecho esto antes, pero se defendieron bastante bien. No puedo mostrar los apuntes por derechos de autor, pero os cuelgo una hoja de proporciones que me llevé a clase para explicar los distintos cánones que se usan en el cómic.


Imagen tomada de Cómo dibujar manga, de Norma Editorial


La segunda parte de la clase la dedicamos a los tipos de plano y ángulo de cámara. Podéis encontrar una explicación detallada en esta entrada del año pasado. A grandes rasgos, es esto: una de las decisiones que tomamos cuando dibujamos una viñeta de cómic es cómo vamos a encuadrar la imagen y dónde vamos a situar la cámara (es decir, al espectador con respecto a los personajes).

En los tipos de plano, tenemos de los más lejano (plano general) a lo más cercano (plano detalle). Entre ellos hay una gran variedad de planos: el plano americano (por encima de las rodillas), el plano medio (por encima de la cintura), el primer plano o plano corto (busto) y el primerísimo primer plano (se ve la cara cortada por la barbilla y la frente). Los planos largos sirven para mostrar el escenario y la postura y la distancia de los cuerpos; mientras que los planos cortos enfatizan las acciones y las emociones del personaje. A mí me gusta explicarlo como que, cuanto más cerrado es el plano, más cercano te sientes al personaje, como si al ver un plano corto, estuvieras realmente cara a cara con él. Los planos generales se suelen utilizar al principio de una escena para mostrar el escenario (plano de situación) y los planos cortos se suelen usar para conversaciones y momentos dramáticos; aunque también se puede meter un plano general en un momento dramático para enfatizar la fragilidad y  pequeñez de los personajes o se puede describir un escenario mediante una serie de planos detalle. 

Otro asunto a tratar es dónde colocamos la cámara. Ah! No os extrañe que hable con términos cinematográficos, porque fue en clase de audiovisuales donde aprendí a usar los tipos de planos y el ángulo de la cámara. El cómic, al fin y al cabo, se parece en algunos aspectos a una película, por lo menos, a su storyboard. Los tipos de ángulo van a hacer que veamos a los personajes débiles o poderosos (la vista es poder!). Cuando miramos a alguien a la altura de los ojos, está a nuestra altura, es nuestro igual. En cambio, cuando lo miramos desde arriba (en picado), parece más débil, como si fuera un niño pequeño. Cuando somos nosotros los pequeñitos y tenemos que levantar la vista para mirar al personaje (contrapicado), parece poderoso. Recuerdo un vídeo de un presidente sudamericano que estaba grabado en un ligero contrapicado para engrandecer al señor en cuestión. Esas tres vistas son las más habituales, pero también existen estas otras: vista de pájaro o "cenital", desde el suelo o "nadir" y el ángulo aberrante (en el que el horizonte está inclinado, viene bien para escenas de acción y dramatismo).

Una vez más, el ejemplo fue Ranma, concretamente, una maravillosa página en la que Ranma lucha contra Kuno. Rumiko Takahashi utiliza sabiamente los tipos de plano y el ángulo de la cámara para enfatizar la acción:













páginas de Ranma 1/2, tomo 1, Rumiko Takahashi
Podéis leerlo en inglés en Mangafox

Después de esta explicación, hicimos unas tiras basándonos en el tipo de plano y la postura del cuerpo, la idea era intentar que la tira se entendiera sin necesidad de usar palabras. Para la clase de los adultos, llevé unas cartas con temas y un dado, y elegimos un tema común sobre el que hacer las tiras (a veces andan escasos de inspiración). Salieron cosas bastante majas, os dejo mis historietas para que sirvan como ejemplo.


Una tira sobre un hombre que habla de la que fue "la mujer de su vida"... hasta que conoció a otra.




Una tira sobre dos solitarios que se conocen a través del móvil (a quién se parecen?)



Tercera clase: dibujar manos, tipos de composición

En la tercera clase volví a repetir el esquema de hacer media clase de dibujo y otra media de narrativa. Una de las cosas que más ansiedad les daba a los chicos era el dibujo de manos... de hecho, el caso más cantoso era el de Ángela, porque ella dibujaba chicas manga sin manos, o les ponía manos en forma de bola, y le estuve tomando el pelo con que se iba a tener que dedicar a hacer cómics de amputados :D así es, las manos son una de las cosas más difíciles de dibujar, pero también son una parte del cuerpo muy importante a la hora de expresar el gesto de un personaje, y no podemos permitir que nos limiten. Así que manos a la obra!

Estuve pensando en una manera original de enseñarles a dibujar manos, ya que algunos de ellos ya habían hecho los típicos dibujos académicos de manual de dibujo (Marcos lleva varios años en la academia y Daniel está terminando el bachillerato artístico). Esos dibujos siempre me han parecido muy aburridos (aunque necesarios). Opté por recomendarles que dibujaran muchas manos en su tiempo libre, ya fuera tomando sus propias manos de modelo o las de otras personas; y en clase nos dedicamos a hacer algo más divertido.

Mira quién viene por ahí corriendo! Es Ofelia, de Mortadelo y Filemón! Pero... está amputada! No puede ser!!!

Efectivamente, el primer ejercicio consistió en devolverle los brazos a Ofelia, a partir de una serie de poses, los alumnos tuvieron que imaginar qué tipo de gesto podía estar haciendo y dibujar las manos y los brazos. Lo importante de estas manos era la expresividad: las manos de Ofelia, como las del resto de personajes de Ibáñez, son bastante grotescas, morcillonas, y muchas veces tienen poses antinaturales con el fin de exagerar el gesto. Estos fueron los resultados!




Dibujos de una servidora, con respeto a Ibáñez

Es increíble cuánto juego da Ofelia, ¿verdad? ¿Tenéis ganas de ver los dibujos originales? Aquí están:


Bien, después de trabajar el gesto con Ofelia, pasamos a un personaje más femenino: las chicas de Ranma!


Creo que se nota que me encanta Rumiko Takahashi, y sobre todo, su serie Ranma 1/2. Aprovecho para decir que le escribí una reseña el año pasado (cómo pasa el tiempo!). Volviendo al ejercicio, en este caso era más difícil dibujar las manos del personaje, porque no podían ser unas manos cualquiera, tenían que ser finas y delicadas y tener un gesto femenino. Los resultados fueron bastante majos:


mis dibujos

Ahora sí, os dejo con las manos originales de Ranma.



 Esta parte de la clase fue bastante entretenida. El reto era bastante grande, por un lado tenían que pensar qué gesto podían ponerle al personaje y por otro, dibujar las manos, haciéndolas de imaginación o tomando las propias manos como referencia. Luego nos enseñábamos los dibujos los unos a los otros y era una risa :)

En la segunda parte de la clase estuvimos viendo algunos ejemplos de composiciones de página. La composición y el flujo de lectura son otra de las decisiones importantes que tenemos que tomar a la hora de diseñar una página de cómic. Hay que tener en cuenta que leemos de izquierda a derecha y de arriba a abajo (en sentido occidental), y eso afecta tanto al orden de las viñetas como al de los bocadillos. Les recomendé enseñar sus primeras tiras a gente de confianza para que les dijeran si se entendían bien; a veces, nos creemos que lo que hemos dibujado está perfecto y realmente no hay por dónde cogerlo (véase, por ejemplo, uno de los primeros capítulos de Otoño que hice, el flashback con café de Isa y Nacho). Hay algunos trucos para ayudar a leer correctamente las viñetas: el más obvio serían las flechas o los números (muy obvio, para mi gusto); pero también se pueden conectar las viñetas mediante el dibujo, dirigiendo a los personajes hacia la siguiente viñeta, o con los bocadillos de diálogo.

En todo caso, lo mejor al principio es dibujar tiras que sean fáciles de leer, o sea, en las que el orden de las viñetas no interfiera con el significado de la historia. La composición es otro cantar: lejos de existir ninguna ley, hay mil maneras de componer una página, cada dibujante tiene su sello personal, hay dibujantes que se ciñen a un número fijo de viñetas o una rejilla fija (por ejemplo Sarah Andersen o Jason); pero lo normal es ir variando la composición para adecuarla a lo que se está contando.


Esta chica hace unas tiras cómicas muy cuquis, podéis seguirla en Patreon.


Jason es un dibujante de cómics noruego. Es capaz de dibujar toda una novela gráfica con la misma rejilla. Y sin apenas diálogos. Es un crack. Esta página pertenece a Hey, wait!

Sin embargo, para ir aprendiendo, lo mejor es pensar qué tipo de composición necesitamos para cada escena. Las líneas diagonales crean dinamismo, mientras que las líneas horizontales y verticales dan estabilidad, y si forman una rejilla de viñetas iguales, pueden dar una sensación de rutina o de congelar el tiempo. Podemos hacer que los personajes rompan el marco de las viñetas. Podemos hacer viñetas sin marco. También variamos la composición para que no se canse el espectador, para ir cambiando de ritmo. El tamaño de la página también es importante. No es lo mismo dibujar para un DIN A4 que para un tamaño cuartilla. En mi cómic Otoño, por ejemplo, no puedo hacer más de tres filas en cada página, porque si no, es demasiado pequeño. En cambio, cómics como Mortadelo y Filemón pueden tener tres o cuatro filas de viñetas. En los mangas, por lo general, no hay más de seis viñetas por página (estoy pensando en Ranma); pero en otros cómics podemos encontrar composiciones realmente abigarradas (estoy pensando en la Cebolla Asesina). Sea cual sea la composición que elijamos, tenemos que tener en cuenta el formato en el que vamos a publicar y si se adecúa a la historia.

El ejercicio propuesto fue copiar la composición de una página de un cómic y cambiar los dibujos. El toque de gracia venía ya si eran capaces de dibujar alguna mano en detalle. Por mi parte, dibujé una tira sobre mis manos, utilizando una rejilla de tres por tres y haciendo planos detalle con un narrador en primera persona. Me estoy leyendo Fun home de Alice Bechdel y me está inspirando mogollón :) aquí os dejo la tira.

Creo que, después de esta clase, mis alumnos perdieron un poco el miedo a dibujar manos. :)


Cuarta clase: dibujo de caras, diseño de personajes

Hoy ha tocado dibujar caras, otra de las cosas más difíciles de dibujar. Al igual que con las manos, y bueno, con todo, el secreto está en dibujar muchas, muchas, muchas caras. Y ser un buen observador. El ejercicio que hemos hecho en clase ha consistido en hacernos retratos entre nosotros. Ha sido bastante entretenido, y la verdad es que los retratos han salido más parecidos de lo que esperaba. Para todos aquellos a los que os dé pavor dibujar caras, aquí os dejo mi receta de cinco pasos para dibujar una cara:

1º Encajamos la cara y la cabeza, atendiendo a la forma general. ¿Es una cara ovalada, redonda o cuadrada? Dibujamos el eje de simetría. Tampoco está de más hacer una guía de por dónde va a ir el pelo.

2º Ahora toca analizar a nuestro modelo y fijarnos a qué altura están las cejas, los ojos, la nariz y la boca. En la mayoría de las caras, la distancia de la frente a las cejas, de las cejas a la nariz y de la nariz a la barbilla suele ser la misma, pero podemos encontrar caras muy interesantes con otras proporciones. Los niños suelen tener el eje de los ojos más bajo que los adultos. Dicho lo cual: dibujamos los ejes de las cejas, los ojos, la nariz y la boca.

3º Tomamos el resto de medidas pertinentes: en ancho de cada ojo y la distancia entre los ojos (por lo general, entre ojo y ojo cabe otro ojo, a no ser que seas ojijunto o esquimal); el ancho de la nariz y la boca, el ancho de las cejas, las orejas, los labios...

4º Cuando ya lo tenemos todo colocado, vienen los detalles. Es muy importante captar la expresión de la otra persona: por muy bien que hayamos medido, si no sabemos captar su "gesto" característico, nuestro retrato se quedará a medio camino. Los rasgos en los que más nos fijamos son los ojos, la boca y las cejas: si sabes captar la expresión de estas partes, ya tienes medio retrato hecho, lo demás es complementario. Te lo dice una caricaturista profesional. 

5º Ah! No te olvides del pelo. Si es que tu modelo tiene. Otros accesorios, pendientes, gafas, pecas, verrugas, pueden cerrar el retrato, si te da tiempo y quieres. Aconsejo tomarse un poco de libertad de trazo en el pelo, para darle más gracia al retrato. 



Esto es lo que os decía de los ejes


Mientras lo explicaba, lo he ido marcando sobre una foto y dibujando en la pizarra. Me parece que me ha quedado un poco negro el hombre...

Acto seguido, nos hemos puesto por parejas y nos hemos hecho retratos. 

La segunda parte de la clase ha sido más comiquera. Hemos estado mirando este fantástico dibujo de Jaakko Seppälä, en el que ha dibujado a sus personajes favoritos al estilo de sus autores favoritos:



La verdad es que esta tabla es super útil para hablar de estilos de cómic... La tengo colgada de póster en mi habitación :) De un vistazo, se puede ver cómo cada artista caricaturiza o estiliza a su manera las caras, unos tienen los ojos grandes, otros, los tienen pequeños, otros tienen hocico de animalito, otros, son realistas...

El ejercicio que hemos hecho ha consistido en diseñar una cara para un personaje. Hemos utilizado unas tarjetas en las que venían datos de personaje y tenían que ponerles cara. Les he animado a utilizar distintas formas básicas de cara: óvalos, cuadrados, forma de pera, o de cacahuete, forma triangular... Los resultados han sido muy majos! Qué pena que no los puedo mostrar. Para diseñar las caras, hemos usado unas fichas de personaje de un juego llamado CINICUS. Otro día os hablo más de él ;)

Y... bueno! Eso ha sido todo lo que hemos hecho en el primer mes. Como podéis ver, estoy intentando dar unas bases generales de dibujo y narrativa para poder lanzarnos a hacer nuestras propias tiras más adelante. Son clases heterogéneas, algunos van más adelantados que otros en dibujo, pero todos tienen madera para hacer cómics. Les he dicho que lleven una libreta para hacer dibujos en su tiempo libre, que tomen apuntes del natural siempre que puedan. Algunos me traen dibujos o tiras que hacen en casa. Se ve mucho interés. Más adelante nos iremos metiendo en "estilos", pero ahora me parece un poco pronto todavía. 

La verdad es que estoy super contenta con este trabajo! Me encanta el cómic, y me encanta enseñar lo que me encanta :) salgo cada jueves de la academia con un subidón de felicidad. Espero que noviembre sea tan bueno como octubre, ahora que ya voy conociendo a mis alumnos, me podré adaptar mejor a lo que necesitan.

viernes, 7 de octubre de 2016

El Otoño llega a Zaragoza


Saludos otoñales! Vuelve el frío, anochece antes y las calles se llenan de hojas de otoño. Me despido del verano, lleno de viajes, y dejo atrás un septiembre complicado, en el que todavía me estaba adaptando a vivir en Zaragoza, haciéndome hueco en esta ciudad que me vio nacer. He tenido la suerte de conseguir dar un taller de cómic en la academia de un profesor que me dio clase cuando estaba estudiando, doy dos clases a la semana: una de jóvenes y otra de adultos.

Hoy ha sido la primera clase y he salido contentísima: he vuelto a coger en seguida el ritmo del año pasado en el taller de San Fernando. Aunque este año voy a tener que cambiar algunas cosas: los chavales tienen bastante nivel de dibujo (algunos han dado clase de dibujo en la academia) y también tengo un grupo de adultos. En el grupo de adultos tengo a dos veinteañeros muy simpáticos y a una mujer de sesenta años que dice que le encanta contar historias. La verdad es que me ha sorprendido muchísimo cuando ha llegado a clase... ¡para que luego digan que el cómic es cosa de niños! :) Aunque es la primera vez que doy a adultos, me he entendido muy bien con ellos, probablemente avancen muy rápido. Por otro lado, los jóvenes (dos chicos y una chica de entre 12 y 15 años) estaban un poco cohibidos (suele pasar en las primeras clases) pero me han enseñado sus dibujos y hemos hablado de los cómics que les gustan y la verdad es que prometen. Este año voy a tener la mitad de alumnos en cada clase y las clases van a durar el doble, así que vamos a subir de nivel muy rápido... ¡estoy motivada! :D

Hoy hemos hablado de los elementos que hacen que un cómic nos guste, de los cómics que nos gustaban (por cierto, me voy a tener que poner al día con los cómics de superhéroes), del Bueno de Cuttlas (mi eterno ejemplo para la primera clase); hemos hecho el ejercicio de completar una de sus tiras y también le hemos puesto diálogos a una tira de Maus. Con estos ejercicios, hemos visto la importancia de la idea y de la capacidad de contar algo en una tira cómica.

En la tira de Edu, Cuttlas les invita a su cuenta de Twitter y todos se van.

En la tira de Ángela, Cuttlas se mete en casa y dejan de seguirle.



Conversación de ratones (Ángela)


A la fuga (Edu)



El ejercicio final era hacer una tira cómica, pero los chavales han preferido hacer un dibujo libre (dibujan todos bastante bien para su edad, la verdad); mientras que los adultos se han apuntado al reto de hacer la tira. El comienzo de la historia era "es el primer día de clase y llegas tarde. De pronto, te quedas tirado en mitad de la calle". Cada uno tenía que dibujar la tira y terminarla a su manera. Los resultados han sido sorprendentes, desde monigotes que se quedan sin piernas de una viñeta a otra hasta chicos que se quedan dormidos y sueñan con una bomba nuclear, pasando por una mujer que se mete en un atasco y, cuando llega a su destino, se da cuenta de que estaba cerrado por vacaciones. Os dejo con mi tira, que ha sido una traducción directa de lo que me ha sucedido media hora antes de empezar la clase... no me juzguéis muy duramente el dibujo, que lo he dibujado guarramente a rotulador, sin abocetar ni ná. Tampoco tenía a mano mis rotus de punta fina. Pero ahí va un divertimento :)



¿Y qué pasa con Otoño? Mejor dicho, con Invierno? Este mes he estado muy liada buscando trabajo, la incertidumbre no le sienta nada bien a mi lado creativo. Pero tengo en mente los dos capítulos por los que quiero empezar, ahora que voy a tener unos días de fiesta, es el momento de sentarse a dibujar. La mala noticia: que quiero presentar Invierno al concurso cómic de FNAC, cuya fecha límite es en diciembre. Así que hasta que no se comunique el fallo del concurso (en enero) no podré subir los nuevos capítulos al blog, porque tienen que ser inéditos para entrar en el concurso. Pero la buena noticia es que iré subiendo bocetillos de lo que haga :) 

Por ahora, os dejo con unos marcapáginas que hice hace poco con unas hojas de árbol y un poco de pintura, una cartulina marrón y unas citas caligrafiadas del Principito. Tengo ganas de ver la peli :)