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jueves, 1 de febrero de 2018

El secreto de Caperucita Roja

Hoy os traigo una sorpresita, se trata de un librito sobre Caperucita Roja que he hecho y que promete ser el primero de una serie sobre cuentos de hadas.




He estado dando unos talleres de cómic e igualdad de género en unos pueblos de Zaragoza y en mis propios talleres de cómic y eso me ha dado pie a investigar más sobre machismo y feminismo, los estereotipos sociales, la violencia de género... Uno de los temas que tocaba en el taller eran los cuentos de príncipes y princesas y cómo nos inculcaban roles de género e ideas sobre el amor romántico desde pequeños. Más tarde, preparando una clase de narrativa para mi taller de cómic, se me ocurrió utilizar el cuento de Caperucita como ejemplo. Hice un breve cómic de 15 viñetas y les narré la historia como un narrador omnisciente, apoyándome en las imágenes. Después, les pedí a mis alumnos que contaran la historia de Caperucita desde la perspectiva de uno de los personajes. Salieron unos cómics geniales :)

El caso es que, mientras ellos se inventaban su cómic, yo me puse a cotillear sobre la simbología de Caperucita, por curiosidad. Y lo que encontré fue tan interesante que empecé a dibujarlo, y cuando tenía varios dibujos se me ocurrió la idea de hacer un libro con ellos. Todo esto a dos días de una feria de arte, para la que tenían que estar listos, así que me pegué unas buenas panzadas de maquetar, hacer pruebas con la impresora, recorrer tiendas, probar tipos de papel, medir, cortar, desesperarme porque no me encajaba nada, etc. Pero al final salió :) mi primer librito hecho a mano (salvo por la impresora).






El proceso es bastante costoso de tiempo pero le he cogido el tranquillo :) y lo mejor es que es la primera vez que hago algo así! Maquetado e impreso a mano (vaya lío para hacer los pliegos y que encajaran los dibujos), cortado a mano o con cutter, cosido a máquina... Me quedé muy satisfecha cuando tuve el primer librito finalizado en mis manos.


La primera edición tenía 20 páginas y explicaba los símbolos del cuento con estas ilustraciones de estilo "naive" (lo que entendemos por dibujo infantil). La información sobre la simbología la he obtenido de esta web:


El domingo en la feria de arte vendí los seis ejemplares, así que estuve muy satisfecha ^^

Pero antes de ponerme a hacer una segunda edición, se me ocurrió añadir algo más. Ya sabéis que me encanta complicarme la vida e investigar, y esta era una oportunidad para investigar y reflexionar, ya que el libro es mío y puedo hacer con él lo que quiera. Así que estuve revisando varias versiones de Caperucita y buscando comentarios sobre el cuento. Si os interesa el tema, os aconsejo que leáis este blog:





También he añadido un texto de mi cosecha. Os dejo con mi interpretación personal del cuento:


Interpretación personal

Cada versión de Caperucita es hija de su tiempo y madre de sus sentimientos. Estas historias han sido pensadas para entretener a los niños e inculcarles los valores que había en cada época. Podemos encontrar parejas de arquetipos: los hombres malos y buenos, por un lado; y las mujeres prudentes y las jóvenes inocentes, por el otro. 

Lo que más me interesa son los roles de género que nos transmite el cuento. Caperucita representa la sexualidad femenina: su ropa es roja, el color de la mestruación y lleva una capucha que cubre su pelo, símbolo del erotismo y la individualidad. Se podría hacer una lectura que relacionara el cuento con el acoso callejero y la violencia sexual que sufren las mujeres cuando salen por la noche y vuelven a casa solas. Pero vamos a pensar un momento. En el cuento parece que Caperucita es culpable de su propia desgracia, al desobedecer a su madre, hablar con desconocidos y desviarse del camino. ¡Menos mal que al final aparece un hombre para salvarla! Esto puede llevarnos a conclusiones peligrosas. Como que una mujer que se viste de rojo y va sola por la calle “va provocando” y tiene la culpa de lo que le puedan hacer los lobos. No. Una mujer que sufre acoso sexual nunca es culpable de ello y si dice que no, es que no. Este razonamiento exculpa a los lobos y condena a las Caperucitas a quedarse en casa o buscar la protección de un hombre. Esta lectura apoya la "cultura de la violación" que existe todavía en nuestro país.

Por eso he elaborado este librito y esta pequeña reflexión final: para darle una lectura feminista, adecuada a los tiempos que corren. Creo que Caperucita se moría de ganas de salir a conocer el mundo exterior y habría sido infeliz si se hubiera quedado para siempre en su burbuja de seguridad.

Por supuesto que hay un peligro real de encontrarse con lobos en el camino, ya que mientras no enseñemos a los chicos a respetar a las mujeres, seguirán siendo lobos para ellas. El bosque no es un espacio seguro para Caperucita y el consejo de su madre es acertado. Pero igual que el cazador campa a sus anchas por el bosque, también Caperucita podría armarse de alguna manera para defenderse de los lobos. Se me ocurre que, en una versión moderna, Caperucita es una crack en autodefensa o lleva un spray anti-lobos en la cesta o asusta al lobo con fuego. Si sabes que Caperucita va a tener que encontrarse con lobos, enséñale a defenderse.

Si consideramos  que el lobo, además de a “los seductores”, también representa el deseo sexual de Caperucita, su lado salvaje, es más necesario aún que Caperucita le haga frente y se adueñe de él. Las mujeres hemos oído desde pequeñas que debemos reprimir nuestra sexualidad, que masturbarse es malo y que en la cama es más importante el placer del otro. Nos vemos juzgadas constantemente como vírgenes o putas, y nunca podemos definir nosotras mismas estos parámetros, siempre lo hacen los demás. Estas creencias nos hacen rechazar una parte importante de nuestra vida y nos impiden realizarnos personalmente. Caperucita representa para mí esa búsqueda del placer y la iniciación sexual. Su curiosidad es tan fuerte que no puede quedarse en casa. Tiene sus dificultades y decepciones, como en todo viaje iniciático, pero al final de la historia ha aprendido y ha madurado: se ha empoderado. Como dijo Clarissa Pinkola Estés en "Mujeres que corren con los lobos" :


Si no sales al bosque, jamás ocurrirá nada y tu vida jamás empezará.

Esto me llevó a hacer ilustraciones de Caperucitas empoderadas y sexys. Creo que para la tercera edición voy a meter algo más de contenido, me gustaría leerme ese libro que menciono al final del texto (Mujeres que corren con lobos), me lo han recomendado varias mujeres. Y meter alguna cita de Tu sexo es tuyo, otro libro sobre sexualidad femenina que he leído hace poco y que es maravilloso. Como os dije al principio, me gustaría hacer una serie de libritos sobre la simbología de los cuentos de hadas, con un enfoque feminista y un poco de arte. Así que esto promete ser divertido :)

¡No os cuento más para dejaros con la intriga y que me compréis el libro! :) Vale 3€, con los gastos de envío para España serían 4€ ;)

lunes, 30 de noviembre de 2015

Hacer manitas

Sé que últimamente no estoy muy activa por el blog; estoy en una de esas épocas en las que procuras tener el menor tiempo posible para ti misma, y, por consiguiente, para tus escritos. Por fortuna, mis personajes están empezando a asaltarme a cualquier hora del día en busca de llamar mi atención; todo me recuerda a ellos y pongo cara de tonta mientras camino por la calle. Creo que falta poco para que vuelva a coger los lápices de Otoño.

Hoy sólo quería compartir con vosotros un tema del dibujo del cuerpo humano: las manos. Esas complejas estrellas de cinco puntas (a veces cuatro, según el dibujante); tan importantes a la hora de gesticular, agarrar o simplemente apoyar el peso del cuerpo. En parte he hecho este artículo pensando en una de mis alumnas del taller de cómic, que evita dibujar las manos de sus personajes manga. Se las ingenia para esconderlas detrás de la espalda o de otros personajes, pero, como le dije, si quiere llegar a ser una buena dibujante de manga, en algún momento tendrá que hacer manos. Y a dibujar manos sólo se aprende intentándolo una y otra vez. Es cuestión de buscar fotos, o dibujar la propia mano o la de alguien paciente que tengamos cerca, y pensar que es una carrera de fondo. Las manos, como el retrato, siempre han sido uno de los detalles que mostraban la técnica de un artista. No en vano, antiguamente, se cobraba más por un retrato en función de si había que pintar una mano, las dos, o ninguna

Dibujos de Ana Minerva - Anaminum


Sin embargo, a la hora de dibujar cómic, no estamos obligados a hacer unas manos realistas; de hecho, hay muchos dibujantes que sólo hacen cuatro dedos. Después de matarnos a dibujar manos hiperrealistas, podemos comparar con las manos de algunos dibujantes de cómic y ver que sirven perfectamente a la función expresiva sin necesidad de guardar las proporciones o de doblarse de una forma natural.

El primer ejemplo de manos de cómic es el de Ibáñez. Los dibujos de Mortadelo y Filemón se caracterizan por tener los pies y las manos grandes; y las manos son especialmente grandes y expresivas para los personajes. Como casi todos los personajes del mundillo son un poco grotescos, puede ensanchar los dedos para que parezcan salchichas y doblarlos de formas extrañas. Fijaos en las manos de estas imágenes. Me parece genial cómo realzan la expresividad de los personajes, son totales.





Viñetas de Mortadelo y Filemón - Francisco Ibáñez



Y ahora, pasamos al caso opuesto: a la estilización de las manos en la estética del manga. Concretamente, en un manga que he leído este fin de semana: En la misma clase, de Asumiko Nakamura. Se trata de un yaoi de instituto, una historia de amor entre dos colegiales que, la verdad, me ha parecido bastante insulsa y estereotipada. Pero el dibujo de la artista es muy original, se salta las proporciones a la torera y hace unas líneas curvas que te mueres de gusto. Y una de las zonas donde más se nota su esteticismo son las manos. Las manos de los chicos de este manga son alargadas, elegantes y onduladas, por encima de todo, plásticas. El manga utiliza mucho los detalles y los primeros planos para realzar las emociones, y suele cortar las manos; pero en las viñetas de Asumiko Nakamura las manos están muy presentes y ayudan a expresar la historia de los personajes aportando un toque de delicadeza y ternura.






Manga En la misma clase - Asumiko Nakamura



Asumiko Nakamura tiene una extensa obra de manga que abarca varios géneros y fue nominada a los premios Eisner de cómic. Espero que sus manos os inspiren para probar vuestras propias formas de estilización y dejéis de esconderlas tras la espalda de los personajes...