miércoles, 25 de marzo de 2015
Un boceto
Que no digan que se me han oxidado las plumillas, o que se me han jodido los pinceles de no usarlos. Tenía ganas de hacer el boceto y punto. No hay nada como dibujar para alegrarse una el día ^^
Por cierto, se ve mejor si inclinas un poco la pantalla...
Estoy trabajando el el próximo capítulo! Paciencia.
Saludos comiqueros.
jueves, 19 de marzo de 2015
Entreacto
¡Hola a todos, cuánto tiempo! Estoy segura de que habéis echado de menos mis dibujos, no tanto como mis personajes -que me zumban como moscas en la oreja todos los días- pero sí que os habréis preguntado por qué he tardado tanto tiempo en actualizar. Bueno, vamos paso a paso.
Por qué el "Entreacto". Vamos a ver... tenía los dos flashbacks de Isa y Nacho dibujados desde hacía meses y no sabía cómo meterlos en la narración. Eso sí, quería que aparecieran antes de la escena de Nacho e Isa que cierra el capítulo, para que se entendiera mejor la relación que hay entre ambos personajes. Me gusta jugar con la "cuarta pared", como ya visteis en la última tira -Visita nocturna- haciendo hablar a mis personajes sobre el propio cómic y poniéndome a mí misma como directora de escena. En este caso, pensé que una buena forma de introducir los flashbacks era que Nacho fuera a casa de Isa pero que no pudieran comenzar la escena porque ella estaba limpiando. Nacho se queda en el pasillo y de pronto mira hacia los espectadores, y resulta que todo es un "teatro" y que yo misma estoy dirigiendo la representación. Le animo a contar algo, para entretener al público, y conforme va introduciendo el tema van apareciendo las manchas de café que enlazan estilísticamente con el flashback al pasar la página. He resuelto de este modo un pequeño problema que tenía el flashback -uno gordo, ya sé que tiene problemas de dibujo y de sentido de lectura- y es que el principio era muy confuso y costaba contextualizar la acción en un salón del cómic. Todo por no querer dibujar fondos :).
Al terminar el flashback, vuelve el estilo sencillo a línea de boli. Para este breve entreacto he querido utilizar un estilo lineal muy básico, casi sin sombras, como si fuera uno de mis bocetos. Los bordes de las viñetas los he hecho a lápiz y a mano alzada, más sencillo imposible. Sin embargo, el problema más gordo lo he tenido al pasar del entreacto al segundo flashback (Cómo Nacho salió del armario). ¡Pero bueno! ¿¿En qué hora se me ocurrió dibujarlo en horizontal?? Ahora tenía que ingeniármelas para dirigir la visión hacia ese formato. He hecho varios intentos y al final lo mejor que se me ha ocurrido ha sido eso, ir girando a los personajes y los diálogos para forzar al lector a girar la página -imaginaos que esto lo estáis viendo impreso en lugar de en papel- y que cuando pase página tenga ya el libro en horizontal. Que por qué se caen al flashback a través del suelo? Y por qué no...? Es un entreacto... si no lo puedo hacer ahora, no lo puedo hacer nunca...
Estoy leyendo un libro fantástico llamado Hacer cómics, de Steve McCloud, que me ha sensibilizado más con el lenguaje del cómic -algún día os hablaré más del libro-; y en particular en esta tira lo he aplicado a las onomatopeyas. El libro hacía hincapié en la adecuación del estilo de las onomatopeyas al sonido que representaban, y en eso precisamente yo tenía problemas, porque lo que dibujaba con el Photoshop nunca se parecía a lo que dibujaba a mano en el papel... hasta que he descubierto una cosa maravillosa: el modo de editar los textos como si fueran gráficos normales. Una vez has escrito el texto, en el menú Capa, le das a Texto>Convertir en forma. Y te deja hacerle de todo: deformar, distorsionar, borrar... Os lo cuento porque para mí ha sido un descubrimiento.
Por lo demás, me he comido tanto la cabeza sobre cómo hacer esta tira (cuanto más conoces, más te cuesta crear, paradójicamente); que he estado escurriendo el bulto de terminarla por lo menos una semana... pero, es que, ¡si me aburro hasta yo misma dibujándola! Este proceso creativo en el que lo planifico todo y me hago storyboards y luego los desarrollo sobre el papel... no tiene nada que ver con los bocetos que hago en clase o en momentos de lucidez. Estos son ligeros y frescos, nacen a partir de la imagen, y por lo tanto son buenas imágenes, en general; mientras que los otros nacen a partir de la narración y están sujetos al ritmo de los planos y la composición de la página. Me gusta compararlo con representar un guión de teatro frente a la improvisación teatral. Aunque todo sale de mi mano, cuando estoy improvisando mis personajes en cierto modo tienen libertad de actuación, de coger una postura u otra, y a veces son capaces de de resumir una situación completa en un gesto, una mirada. Eso me encanta. Me gustaría encontrar una síntesis entre ambos procesos... la frescura de la improvisación y el orden de la planificación. Reto para la próxima tira.
Y finalmente, aunque no paro de quejarme, voy a decir una vez más que esta tira parece poca cosa, pero me ha dado más problemas de los que pensáis. Desde que puse el lápiz sobre el papel para hacer el primer story hasta que le di al botón de "Guardar para Web y dispositivos" en el Photoshop ha pasado como un mes. ¿Por qué? Porque soy una vaga y me voy de farra en vez de ponerme a dibujar... sí... porque cuando terminé los exámenes me pegué un mes de dispersión mental... sí... porque cada vez que empiezo una tira me entra el miedo de no ser capaz de terminarla... también. Pero, principalmente, lo que me ha tenido tan distraída ha sido el hecho de plantearme presentar este cómic como Trabajo de Fin de Máster. Sabéis que estoy haciendo un máster de Investigación en Arte y Creación en la facultad de Bellas Artes, y que hasta ahora estaba haciendo esto por mi cuenta, para mí y nadie más. Pero estoy en proceso de convertir esto en un TFM, con todas sus exigencias académicas, bajo la tutoría de dos profesores. En primer lugar, uno de ellos me propuso presentar el cómic, justificando muy bien por qué utilizaba este medio y no otro para contar mis movidas, y me sugirió que experimentara más con la técnica... así que me puse a investigar un poco sobre el lenguaje del cómic (ya os contaré en otra entrada), porque al fin y al cabo en esto soy una aficionada, una dilettante. El otro profesor veía muy problemático hacer un cómic como TFM, y en particular, este tipo de cómic, tan personal y cotidiano; y creía que el tribunal me lo iba a tirar para atrás. Se juntaron, hablaron, y llegaron a la conclusión de que tenía que abrir mi cómic a otras disciplinas artísticas: instalación, performance, audiovisual, sonido... lo que sea. Hacer una especie de cómic expandido. O hacer un cómic sin que se note que es un cómic.
Así que en esas estoy, subida a un trapecio en el circo, presa del vértigo... tengo que saltar, no puedo echarme atrás; si les hablé a mis tutores de este cómic fue porque sentía que no podía hacer otra cosa. Este año estoy de vueltas con todo, la representación, el mercado del arte, el arte conceptual... la narrativa representaba para mí un lugar seguro desde donde contar cosas sin tanta complicación y sin el fetichismo de la obra de arte. Además, que me encantaba que fuera algo compartido y comprendido por tanta gente -los que me estáis leyendo-. Pero resulta que el cómic, al igual que la ilustración, se consideran disciplinas menores en mi facultad, y te miran mal aunque quieras hablar de las cosas más profundas. Si les hubiera llevado a mis tutores un proyecto de instalación, de performance o de arte sonoro, nadie me habría cuestionado el formato. Pero un cómic...
En fin, vale ya de lamentarse. Que, al final, siempre me acabo enamorando de mis proyectos. Tengo el guión y los personajes como base del proyecto, y con eso tengo que plantearme qué me pueden aportar otros formatos. De momento, mientras voy abriendo la mente, voy a seguir dibujando. Saludos.
miércoles, 11 de febrero de 2015
Visita nocturna
¡Hola a todos! Después de un mes de entregas y exámenes, vuelvo a las andadas con el cómic. No he podido dibujar más tiras desde Navidades, porque estaba muy ocupada con el máster, pero no he dejado de pensar en mis personajes y sus historias. He elaborado trasfondo de los personajes y he hecho muuuchos bocetos. Y alguna tira. Eso es precisamente lo que os traigo hoy, una de mis tiras de "meta-cómic", por decirlo de algún modo, una historieta en la que reflexiono sobre el propio cómic e interactúo con los personajes, como en esa novela de Unamuno (Niebla) en la que el protagoista va a quejársele al propio Unamuno porque está descontento con su destino. Ya lo hice con la visita al salón del cómic, y los pájaros en la cabeza, y la primera de todas, la tira de "Vuelve el otoño". Cada vez me gustan más este tipo de historietas, me gusta mostrar mi proceso creativo y lo que está significando para mí este cómic. Como es algo que estoy haciendo sola, tengo una gran necesidad de contárselo a alguien, y acabo desahogándome sobre el papel. También lo necesito para entenderme.
Así que os dejo con esta tira que dibujé en enero, llamada Visita nocturna, cuyas protagonistas somos Luci y yo. Disfrutad... ¡de mí!
Efectivamente, este es final habitual de mis noches. Ando todo el día pensando en las cosas que tengo que hacer y ellos aprovechan ese momento de soledad, antes de dormir, para venirme con sus historias...
Mi proceso creativo se parece un poco a un árbol. Me paso unos meses consolidando las bases de la historia y sus principales ramas. Cuando ya está el tronco definido, los brotes empiezan a crecer y los personajes se van desarrollando más y más en mi cabeza. Soy muy detallista y tengo una imaginación insaciable, de modo que continuamente se me están ocurriendo nuevas ideas, o sea, ramificaciones. Hay temporadas en las que se me ocurre una idea nueva cada día (o, como en la tira, cada noche). Apunto todo lo que se me ocurre (lo escribo y hago bocetos). Después viene la difícil tarea de decidir qué ideas pasan al cómic y qué ideas se quedan en el cuaderno de bocetos. Cuando me viene la inspiración soy muy impulsiva y me embargan las emociones, y luego tengo que pasarlo por el filtro racional. Y este filtro tiene forma de tijeras de podar. Ya sabéis que a un buen árbol hay que podarlo... para que crezca más fuerte y más sano, y que no se disipe su energía entre tanto ramaje y tanta fruta. Así que, en el caso de la propuesta que Luci me hace en la tira, la tengo apuntada en el cuaderno con los bocetos del profesor y todo, pero no sé si acabaré metiéndola en el guión o le haré algún cambio. O sea que no os hecho un spoiler! :)
Una de las cuestiones más importantes para mí al hacer el cómic es la de cómo narrar. No sólo cómo desarrollar una escena y escribir diálogos que resulten naturales, sino también a gran escala, qué escenas son importantes para el desarrollo de la historia, cuántas cosas quiero contar y cuántas callarme, o dejarlas en el aire para que la imaginación del lector las complete. Y cómo las cuento, es necesario desarrollar la acción completa, puedo empezar a mitad, cuántas elipsis son admisibles, es mejor si hago que un personaje le cuente a otro lo que pasó y narro la acción desde su punto de vista y en pasado? Es muy complejo, creedme.
El año pasado hice un cortometraje de ficción y me pasaba lo mismo. Me costó varios meses cerrar la idea general de la historia y, una vez la tuve, no paraban de ocurrírseme más y más escenas. Y detalles por todos lados. La profesora que me estaba llevando el proyecto se desesperaba y me obligaba a hacer una criba de todas esas ideas, porque si no el corto no iba a caber en 20 minutos. A mí todas me parecían imprescindibles, porque estaba enamorada de la historia. A veces incluso me tomaba sus críticas a título personal... pero ella me decía que tenía que pensar por encima de todo en qué era lo mejor para la película, y ser práctica, "un director necesita tierra". Total, que acabé haciéndole caso y nunca dejaré de agradecerle el favor que me hizo.
Así que ya os he contado mis defectos como creadora... soy pródiga en ideas y me enamoro de mis obras. Además de tener una personalidad insegura y dispersa... Pero bueno, cuando hago las cosas con cariño, se nota, y quiero que este cómic sea una de esas cosas. Todavía está en el aire, pero les estoy planteando a mis tutores que éste sea mi TFM. Es lo único que me obsesiona este curso. Si consigo realizar este sueño, supondrá que tengo que llevar una investigación teórica paralela a la obra plástica (hay que escribir 50 páginas y poner citas y defenderlo ante un tribunal que me mirará mal por haber utilizado un género menor como el cómic) y, lo más importante: tengo que darlo todo. En el dibujo. En el contenido. Tengo que arriesgarme y tengo que trabajar todos los días en ello. Literalmente, porque quedan cuatro meses hasta junio y aún estoy terminando de dibujar octubre... O_O
En fin, me he enrollado contándoos mi vida. ¡Y más que os voy a contar de ahora en adelante! Mi próximo trabajo va a ser la última escena de octubre, en la que Isa y Nacho queden y toquen la guitarra y tomen té y hablen de mogollón de cosas... pero mogollón... (¡es una rama con muchas ramificaciones!). Con esa escena terminaré de presentar a los personajes, porque aún hay secundarios que no han aparecido (pero que los tengo en mente y los habéis visto por adelantado en mis tiras y bocetos). También hay subtramas importantes de los personajes principales (o sea, movidas personales de Isa, Nacho y Luci) que tengo que poner al descubierto. Así que toca volver a coger lápices y papel y encadenarse a la mesa! Dentro de poco volveré a publicar algo gordo. Subiré algún boceto entre medias, y algún artículo quizá (tengo que irme preparando la parte teórica)...
Saludos de la que suscribe estas líneas y de todos los personajes. Ya sabéis que me encanta que comentéis mi trabajo. Siempre digo que lo estoy haciendo para mí, pero al final alguien lo tiene que leer... para eso se hace el arte.
Buenas noches.
Así que os dejo con esta tira que dibujé en enero, llamada Visita nocturna, cuyas protagonistas somos Luci y yo. Disfrutad... ¡de mí!
Efectivamente, este es final habitual de mis noches. Ando todo el día pensando en las cosas que tengo que hacer y ellos aprovechan ese momento de soledad, antes de dormir, para venirme con sus historias...
Mi proceso creativo se parece un poco a un árbol. Me paso unos meses consolidando las bases de la historia y sus principales ramas. Cuando ya está el tronco definido, los brotes empiezan a crecer y los personajes se van desarrollando más y más en mi cabeza. Soy muy detallista y tengo una imaginación insaciable, de modo que continuamente se me están ocurriendo nuevas ideas, o sea, ramificaciones. Hay temporadas en las que se me ocurre una idea nueva cada día (o, como en la tira, cada noche). Apunto todo lo que se me ocurre (lo escribo y hago bocetos). Después viene la difícil tarea de decidir qué ideas pasan al cómic y qué ideas se quedan en el cuaderno de bocetos. Cuando me viene la inspiración soy muy impulsiva y me embargan las emociones, y luego tengo que pasarlo por el filtro racional. Y este filtro tiene forma de tijeras de podar. Ya sabéis que a un buen árbol hay que podarlo... para que crezca más fuerte y más sano, y que no se disipe su energía entre tanto ramaje y tanta fruta. Así que, en el caso de la propuesta que Luci me hace en la tira, la tengo apuntada en el cuaderno con los bocetos del profesor y todo, pero no sé si acabaré metiéndola en el guión o le haré algún cambio. O sea que no os hecho un spoiler! :)
Una de las cuestiones más importantes para mí al hacer el cómic es la de cómo narrar. No sólo cómo desarrollar una escena y escribir diálogos que resulten naturales, sino también a gran escala, qué escenas son importantes para el desarrollo de la historia, cuántas cosas quiero contar y cuántas callarme, o dejarlas en el aire para que la imaginación del lector las complete. Y cómo las cuento, es necesario desarrollar la acción completa, puedo empezar a mitad, cuántas elipsis son admisibles, es mejor si hago que un personaje le cuente a otro lo que pasó y narro la acción desde su punto de vista y en pasado? Es muy complejo, creedme.
El año pasado hice un cortometraje de ficción y me pasaba lo mismo. Me costó varios meses cerrar la idea general de la historia y, una vez la tuve, no paraban de ocurrírseme más y más escenas. Y detalles por todos lados. La profesora que me estaba llevando el proyecto se desesperaba y me obligaba a hacer una criba de todas esas ideas, porque si no el corto no iba a caber en 20 minutos. A mí todas me parecían imprescindibles, porque estaba enamorada de la historia. A veces incluso me tomaba sus críticas a título personal... pero ella me decía que tenía que pensar por encima de todo en qué era lo mejor para la película, y ser práctica, "un director necesita tierra". Total, que acabé haciéndole caso y nunca dejaré de agradecerle el favor que me hizo.
Así que ya os he contado mis defectos como creadora... soy pródiga en ideas y me enamoro de mis obras. Además de tener una personalidad insegura y dispersa... Pero bueno, cuando hago las cosas con cariño, se nota, y quiero que este cómic sea una de esas cosas. Todavía está en el aire, pero les estoy planteando a mis tutores que éste sea mi TFM. Es lo único que me obsesiona este curso. Si consigo realizar este sueño, supondrá que tengo que llevar una investigación teórica paralela a la obra plástica (hay que escribir 50 páginas y poner citas y defenderlo ante un tribunal que me mirará mal por haber utilizado un género menor como el cómic) y, lo más importante: tengo que darlo todo. En el dibujo. En el contenido. Tengo que arriesgarme y tengo que trabajar todos los días en ello. Literalmente, porque quedan cuatro meses hasta junio y aún estoy terminando de dibujar octubre... O_O
En fin, me he enrollado contándoos mi vida. ¡Y más que os voy a contar de ahora en adelante! Mi próximo trabajo va a ser la última escena de octubre, en la que Isa y Nacho queden y toquen la guitarra y tomen té y hablen de mogollón de cosas... pero mogollón... (¡es una rama con muchas ramificaciones!). Con esa escena terminaré de presentar a los personajes, porque aún hay secundarios que no han aparecido (pero que los tengo en mente y los habéis visto por adelantado en mis tiras y bocetos). También hay subtramas importantes de los personajes principales (o sea, movidas personales de Isa, Nacho y Luci) que tengo que poner al descubierto. Así que toca volver a coger lápices y papel y encadenarse a la mesa! Dentro de poco volveré a publicar algo gordo. Subiré algún boceto entre medias, y algún artículo quizá (tengo que irme preparando la parte teórica)...
Saludos de la que suscribe estas líneas y de todos los personajes. Ya sabéis que me encanta que comentéis mi trabajo. Siempre digo que lo estoy haciendo para mí, pero al final alguien lo tiene que leer... para eso se hace el arte.
Buenas noches.
martes, 20 de enero de 2015
Yofluxxi: El "Otoño" de Sonia
Era cuestión de tiempo que concediera una entrevista hablando de este cómic. ¡Es el primer paso para hacerme famosa, jejeje! Tengo el honor de aparecer en la revista digital de arte Yofluxxi, dirigida por mi amigo Jesús García Plata. En la entrevista podéis leer algunas declaraciones personales sobre el cómic, más o menos coherentes, y también comentarios sobre otros proyectos de mi trayectoria artística, que quizá os sean más desconocidos.
Yofluxxi: El "Otoño" de Sonia , Lunes por la noche. Sonia Palacín me espera con un té entre las manos, como es habitual en ella. Desde hace unos años lleva desarrollando un comic que pretende ser la síntesis de su experiencia vital: “Otoño”...
viernes, 19 de diciembre de 2014
Visita al Expocómic 2014
Ahora que estoy haciendo un cómic, voy a todos los eventos que se hacen en Madrid. Y este finde le tocó al Expocómic, organizado por la Asociación Española de Amigos del Cómic en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo. Siempre me ha gustado ir a este tipo de cosas, aunque esté petado de gente, aunque el merchandising sea caro y el ramen espantoso... pero solía ir con mis amigos de Zaragoza, cuando empecé a ser friki, y de ahí me ha quedado la costumbre. El caso es que esta vez tenía un propósito muy especial: no iba como mera espectadora, sino como creadora de cómic! Me llevé mis tiras y bocetos bajo el brazo y un puñado de tarjetas con la dirección de este blog. Llamé a un amigo y me fui para allá, dispuesta a conocer gente y enseñar mi obra al mundo.
En realidad no fue para tanto... la verdad es que me daba bastante vergüenza hablar de mi trabajo, ya ni digamos enseñarlo. Saludé a mucha gente, cuando veo un trabajo bueno me gusta decírselo al autor (a mí me gustaría que me lo dijeran si fuera mi obra); y me tiraba media hora de palique para que al alejarnos del stand, mi amigo me dijera: "pero tía... no les has dado ninguna tarjeta!".
Había gente muy buena exponiendo. Veías cada cómic de superhéroes, estilo americano, o cada dibujo de línea por ahí, estilo animación, o estilo guarro, con manchas de color... que te daba un bajón increíble. Y comparaba mi trabajo con el de ellos y es que no les llegaba a la suela de los talones. Me consolé pensando que tampoco tenía que llegar a dibujar como ellos... sino encontrar mi propio estilo.
Cada año se suele hacer una pequeña exposición temática de autores reconocidos, este año iba de autoras de cómic español. Estaba muy bien, la verdad, se podía ver la diversidad de estilos y temáticas y la evolución de la imagen de la mujer desde la República hasta la actualidad, pasando por el franquismo y los años ochenta. Las que más me llamaron la atención fueron una página de Ana Miralles (Vogue, 1996) y otra de María Herreros (Negro viuda, rojo puta, 2014). Qué casualidad, ambas son situaciones íntimas entre dos mujeres hablando sobre estética y roles femeninos...
Fue una gran sorpresa encontrarme a una rubia firmando y reconocer a Raquel Córcoles, también llamada Moderna de Pueblo. Estaba ahí, con una mesa llena de sus geniales cómics y de varias postales y cosas monas de diseño, y cuando vi a su compi guionista Carlos Carrero me hizo mucha gracia ver que se parece al protagonista del Cooltureta, mi libro favorito de entre los que ha publicado. Aproveché para felicitarles por este cómic y por el llamado Los capullos no regalan flores... no he leído nada igual, ni en forma ni en contenido. Sus protagonistas son gente normal que se va cruzando con los personajes de la vida moderna... aprovechan para hacer una crítica mordaz de los hipsters que da en el clavo, y en la que más de una vez te ves auto-retratada. Además, tiene una maquetación y muy especial, muy de diseño, usando rótulos e iconos, distintas tipografías, y muchas referencias estéticas a la publicidad, el cine, o el cartelismo.
Les pregunté qué iban a hacer ahora, y me dijeron que estaban preparando otro libro para el año que viene... y que va para largo. Seguro que es bueno. Mientras tanto, podéis encontrar a Moderna de Pueblo en la revista Cuore y en su página web chachi-guay!

Ahora me voy al palo contrario, del dibujo digital al manual , para hablaros de un ilustrador que me dejó flipada: Chuma Hill. Lleva más de diez años dibujando y se nota: qué dominio de la línea, del espacio en blanco y, sobre todo, de la mancha... No me pude resistir a comprar una de sus láminas. Sabéis? Cualquiera puede manchar un papel, pero para hacer una guarrería bien hecha, tienes que tener muy buena mano, y muy buen ojo... Las ilustraciones que más me llamaron la atención fueron unas de chicas en las que había aplicado aguadas y manchas de tinta muy sueltas pero muy bien colocadas. Ahora tengo ésta en la pared de mi habitación y la miro todos los días y me motiva un montón :)
Dice el hombre que se va a meter a hacer cómic por primera vez. Este tío tiene que ser la bomba en cómic...
Voy ahora con los amateurs, dibujantes que están aprendiendo y van abriéndose hueco compartiendo stand. Yo no soy ilustradora ni creo que pudiera serlo, así que admiro mucho el trabajo de este tipo de artistas. Estuve hablando con un chavalín (que se parecía un poco a mi personaje Nacho) que está estudiando Ilustración en Segovia y se había atrevido a exponer sus dibujos con otros tres compañeros. Para lo joven que era tenía bastante buena técnica. Claro que... se notaba que estaba estudiando ilustración. Puedes verlo a la legua, cuando uno ha estudiado ilustración. No sé, por qué, pero parece que acaban dibujando todos igual. Muy bien, muy salao, pero... todos igual! Me llamaron a atención, de este chico, unos dibujos estilo Mucha, "sí, me gusta mucho su estilo...", "ah, qué bien, qué original". Pero luego unos stands más allá vi a otro que copiaba a Mucha, no me lo puedo creer!
Perdonad si soy un poco pesada con este tema. Nosotros, los bellos artistas, también nos estamos inspirando constantemente en otros: en Giacometti, Paul Klee, Schiele, o lo que sea. A veces, para encontrar nuestro camino, necesitamos recorrer los caminos que han hecho otros. Luego ya, en tercero y más en cuarto, ves las presentaciones de proyectos y cada artista hace cosas super distintas. Y como alguien haga algo parecido a lo tuyo, te sienta fatal. Nos preocupa mucho ser originales. Por eso me exaspera un poco cuando veo a cuatro de la ESDIP y dibujan igual... pero es que luego ves los cómics e ilustraciones que hay por ahí y cuesta encontrar algo que sea diferente al resto. Por eso me interesa tanto el desarrollo plástico de este cómic.
Y hablando de la ESDIP y de Bellas Artes, me alegré un montón de encontrar a unos colegas de la Facultad que están estudiando además en la prestigiosa escuela de dibujo. Forman un colectivo llamado K-Art y llevan ya un par de años dándose a conocer. Aparte de vender sus ilustraciones, estaban recibiendo encargos (también llamados comissions) y por lo menos cubrieron los costes que conlleva exponer ahí. Son Marina de Bustos, Clara Saetiz, Álvaro Ramírez y Nico Naranjo. Que os vayan sonando para cuando sean concept artist e ilustradores mundialmente conocidos... son muy buenos, y siempre les animo porque hay que tener huevos para hacer ilustración en Bellas Artes. No se da en ninguna asignatura. Casi todos los profesores emplean la palabra con un matiz peyorativo. En mi facultad, el cómic, el videojuego y la ilustración están en el último escalafón. Pero no sucede lo mismo con la fotografía o el videoarte, por ejemplo. Ahora que han montado un grado de Diseño (este curso saldrá la primera promoción) ya se están empezando a acoger estas disciplinas. A mí, personalmente, me da rabia que nos hayan quitado la optativa de Escenografía... ejem... ahora en serio, no me gusta separar, para mí todo es arte! Os dejo con una ilustración de estos chavales, que se alegrarán mucho si alguien le da al Me Gusta en su página de Facebook...
Precisamente fueron estos chicos los que me animaron a enseñar mi cómic a los editores que había en los stands. Así que volví al día siguiente y lo hice. Esta aventura fue tan intensa que he tenido que hacer una tira contándola... está escrita a mano, espero que no os dé muchos problemas!
P.D. al final de la tira, aparecen unos personajes que todavía no he dado a conocer por el blog... paciencia... de momento, estoy terminando el maldito flashback...
viernes, 5 de diciembre de 2014
Sopa de lacitos: Cuestiones de género en el manga para mujeres
Me habréis oído mencionar de vez en cuando los mangas de Mizushiro Setona, cuya lectura a final de verano me devolvió precisamente las ganas de hacer cómic. ¡Qué buena es, por dios! Bien, me he animado a hacer una crítica de estas obras, está publicada en mi otro blog "Sopa de Lacitos", una sopa que lleva de tó, arte, cine, música, filosofía...
Sopa de lacitos: Cuestiones de género en el manga para mujeres: El género en dos mangas de Mizushiro Setona Como siempre, sigo preocupada por las cuestiones de género en la cultura mediática, y este m...
Sopa de lacitos: Cuestiones de género en el manga para mujeres: El género en dos mangas de Mizushiro Setona Como siempre, sigo preocupada por las cuestiones de género en la cultura mediática, y este m...
jueves, 4 de diciembre de 2014
Récord
Bueno, anoche batí mi récord de trasnochar dibujando el cómic... hasta las ocho de la mañana me tiré con el segundo flashback de Isa y Nacho. Casi ni me di cuenta y ya era de día, y uno de mis compañeros de piso estaba desayunando... ¡Pero se me pasó volando, lo juro! Bueno, los últimos dibujos de las siete de la mañana, se nota que estaba cansada, así que tendré que retocarlos antes de escanearlos.
La verdad es que con esto de tener horario de tardes en el máster, me estoy habituando a hacer recados por la mañana (si me levanto), comer, ir a clase, cenar, y mi tiempo de trabajo es por la noche. Cuando ya todo el mundo ha dejado su actividad y me puedo concentrar en mis cosas. No es extraño que me den las tres o las cuatro de la madrugada... pero si es por el cómic, no me importa. Trabajo a gusto. De hecho, anoche apenas me di cuenta de que pasaba el tiempo, estaba como en trance, al principio me costó mucho empezar, pero poco a poco fui sintonizando con las posturas de los personajes, el ritmo de las viñetas, la posición de la cámara... y sí, sí, en trance. Me gusta como me quedó. Siempre que empiezo una tira, aunque tenga más o menos el guión de la escena, los personajes me acaban sorprendiendo. También anoche Isa y Nacho me sorprendieron. Os dejo con una imagen del flashback para que vayáis abriendo boca...
La verdad es que con esto de tener horario de tardes en el máster, me estoy habituando a hacer recados por la mañana (si me levanto), comer, ir a clase, cenar, y mi tiempo de trabajo es por la noche. Cuando ya todo el mundo ha dejado su actividad y me puedo concentrar en mis cosas. No es extraño que me den las tres o las cuatro de la madrugada... pero si es por el cómic, no me importa. Trabajo a gusto. De hecho, anoche apenas me di cuenta de que pasaba el tiempo, estaba como en trance, al principio me costó mucho empezar, pero poco a poco fui sintonizando con las posturas de los personajes, el ritmo de las viñetas, la posición de la cámara... y sí, sí, en trance. Me gusta como me quedó. Siempre que empiezo una tira, aunque tenga más o menos el guión de la escena, los personajes me acaban sorprendiendo. También anoche Isa y Nacho me sorprendieron. Os dejo con una imagen del flashback para que vayáis abriendo boca...
"Espera, cariño... voy a por un condón, que los tengo en el armario"
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