miércoles, 20 de mayo de 2020

Experimentos narrativos

Hoy os traigo un ejercicio que me gustaría poder hacer en mi taller de cómic habitual en el CSO Luis Buñuel, pero debido al confinamiento hemos parado las clases, así que voy a proponerlo a la comunidad virtual ;) Se trata de hacer un experimento narrativo: a ver cómo podemos contar una historia de maneras distintas. He desarrollado cuatro versiones con estilos narrativos distintos y en cada una explicaré cuáles son los elementos distintivos, qué efecto aportan a la narración y ejemplos de autores/as usan este estilo en sus cómics.

Os propongo una historia muy sencilla: un chico se despierta por la mañana en su casa, se ducha, se prepara el desayuno, desayuna y sale a la calle. Es una historia muy sencilla y cotidiana, vamos a ver cómo le podemos sacar jugo.


1- Acción a acción


Lo primero que he hecho cuando os he contado la historia ha sido visualizar las acciones en viñetas: una acción para cada viñeta, en total, cinco. Así que las he dibujado de la manera más clara posible, sin alardes visuales. He añadido una viñeta más para representar que se le acaba el café. Este es el resultado:


Esta podría ser una transcripción casi literal del enunciado. He añadido algunos detalles para representar los distintos espacios: el dormitorio, la ducha, la cocina, el salón. Este estilo narrativo es bastante neutro: no utiliza una composición dinámica ni unos tipos de plano y ángulos de cámara diferentes para darle efectismo a la historia ni para transmitir emociones. Al contrario: son todo planos medios y generales, y la composición es una rejilla de viñetas cuadradas. Nos conduce más bien a una sensación estática, un ritmo bastante monótono. Vemos lo que se ve desde fuera. No tenemos acceso a los pensamientos del personaje, ya que no hay bocadillos ni cartuchos de narrador; y su expresión es bastante neutra todo el tiempo. ¿Está feliz? ¿Está triste? Más bien parece que ni lo uno ni lo otro. Este estilo narrativo provoca en quien está leyendo un distanciamiento de los personajes. A algunas personas les podrá parecer "soso", pero hay autores que utilizan precisamente este estilo para transmitir la monotonía de la vida cotidiana y la apatía de unos personajes que viven vidas alienadas. Me recuerda a las historias casi sin diálogos de Jason, como "Hey, you"; o el cómic "Sabrina", de Nick Drnaso.

Una tira cómica del autor noruego Jason

"Sabrina", de Nick Drnaso



2- Riqueza visual


Ahora voy a hacer que el cómic sea más atractivo para la vista utilizando varios recursos del lenguaje de cómic: distintos tipos de plano y ángulos de cámara, y una composición más variada. Comienzo con un plano general de la habitación, algo picado, para que se vean más detalles y nos sirva para situar la acción en un escenario determinado: su casa. Después he dibujado la viñeta de la ducha con bordes irregulares (imitando gotas de agua que caen) y le he añadido una onomatopeya con un estilo de rotulación más expresivo. Además, he dibujado al chico girado hacia la izquierda... porque, si está mirando hacia afuera, saca la vista de la página. La mirada del chico y la orientación de su cuerpo ayuda a reforzar el flujo de lectura y hacer que la vista siga girando dentro de la página. Después he desarrollado la escena de la cocina en tres viñetas: una más grande, que establece el lugar; y dos más pequeñas que muestran el detalle del bote de café. Creo que en la primera página no se entendía bien que se le acababa el café y por eso he utilizado un plano detalle para resaltarlo en dos tiempos (verter el café en la cafetera y mirar el bote vacío con cara de pena). Empezamos a ver alguna emoción en el personaje, lo cual nos acerca a su psique. También he cambiado la acción de la viñeta principal: en lugar de mostrar al chico con el bote de café y una cuchara, lo he dibujado abriendo la cafetera, que quizá sea un gesto más reconocible (en la primera página salía la cafetera desmontada y no me parecía bastante claro). Ahora viene cuando la cámara da un giro sorprendente y en la viñeta 6 vemos el desayuno desde el punto de vista del chico. Esto es lo que se llamaría cámara subjetiva en cine. ¿Por qué me parecía interesante este plano? Porque nos acerca mucho más al personaje: nos mete en su cabeza, literalmente. Además que fija la atención en lo que está desayunando: vemos cómo el chico mira su desayuno desde sus ojos. En la última viñeta decidí jugar con el vapor que sale de la taza de café para proyectar una imagen mental, tal vez un recuerdo del chico. Aquí he utilizado otro recurso visual, de introducir el terreno de la imaginación por medio de una nube (podría haber sido un bocadillo de pensamiento, pero el vapor de la taza me venía bien para eso). Por último, dos comentarios sobre el entintado: mientras que en la primera página el chico está perfilado con un rotulador pincel de grosor medio y algunos detalles con otro más finito; en la segunda versión he añadido bordes gruesos a las viñetas 4 y 5 (los detalles del café) y unas líneas más finas al recuerdo de la viñeta 7. La variación de línea me ayuda a distinguir visualmente unas imágenes de otras. También hay mayor cantidad de negro en la mitad inferior de la página (si hubiera mucho negro arriba quedaría descompensado, ya que el negro tiene mucho peso visual, y la esquina inferior derecha tiene un sombreado ligero).

En conclusión: esta segunda versión juega con más recursos del lenguaje de cómic y nos comienza a meter en la mente del personaje. No sabemos del todo lo que está pensando, pero en el momento de desayunar, piensa en desayunar con otra persona, y es un pensamiento feliz. Quizá algún lector avispado relacione esa escena con la fotografía que cuelga en la pared en la viñeta 1.




3- Palabras

La segunda versión me estaba pidiendo palabras, a la par que me estaba sugiriendo una historia entre el personaje protagonista y una chica. Así que he desarrollado esta subtrama, por decirlo así, con cartuchos de narrador. Podría haberlo hecho en tercera persona, pero me ha parecido más apropiado hacerlo en primera persona, para que sea el propio chico quien nos muestre sus pensamientos: "Las semanas después de romper con ella fueron duras. Intentaba mantener la rutina para seguir adelante con mi vida. Lo único que conservaba de ella era la foto de cuando empezamos...". He intentado que las palabras dialoguen con las imágenes que acompañan, y he hecho algunas modificaciones en el dibujo. Las dos primeras frases (v1 y v2) nos introducen en la mente y la situación del chico y podrían ir acompañadas de cualquier imagen, realmente, porque son ellas las que llevan el peso de la historia. En cambio, en las viñetas 3 y 5, las palabras hacen referencia directa a las imágenes (de ahí el plano detalle de la foto y el plano medio del chico con el bote de café terminado). Como habéis visto, en las anteriores versiones tenía problemas para mostrar que se le había acabado el café, y tenía que usar varias viñetas; en cambio, en este caso, con ponerlo con palabras queda suficientemente claro, y podría incluso haberme ahorrado la viñeta 5.

Las viñetas 6 y 7 nos sacan un poco del presente y nos llevan a los recuerdos de su vida con la chica. En este caso, son las tostadas las que le hacen recordar, ya que era el desayuno favorito de su ex. La última viñeta nos describe el ambiente feliz que podíamos ver en el bocadillo de pensamiento (o el vapor de la taza): "era guay cuando desayunábamos juntos, sin prisa, después de pasar la noche juntos". Pero no solo lo describe sino que además nos aporta información extra (desayunar sin prisa, pasar la noche juntos). 

Al trabajar poniendo texto sobre una base que ya tenía dibujada, he intentado que las palabras no describieran meramente las imágenes (eso sería "palabras duales", según Scott McCloud, y sería redundante); sino que aporten información extra sobre las emociones del chico, o sobre los objetos como la foto, el café y las tostadas, y sobre los recuerdos. Como podéis ver, en esta tercera versión, cobran importancia los detalles que son relevantes para la historia personal: la foto, el café y las tostadas.

Por último, hay que destacar otro elemento añadido a la tercera versión: el color. He usado una gama de azules para dar un tono frío y nostálgico a la historia. No quería complicarme mucho, por eso he preferido hacerlo bitono (a veces siento que demasiados colores despistan).




Este estilo que combina varios recursos del lenguaje de cómic es el más habitual, yo diría.


4- Tiempo


Si en las anteriores versiones hemos ido jugando con las acciones, los tipos de plano y la composición, las palabras... esta vez vamos a jugar con el tiempo. Esto me parece más rompedor, ya que estamos acostumbrades a leer historias lineales (que van desde el principio hasta el final). En las versiones anteriores, hemos visto las acciones del chico en orden, desde que se levanta hasta que sale de casa (o, en las versiones 2 y 3, se queda colgado en sus recuerdos). Con cada nueva versión he ido profundizando en la mente del personaje y he decidido que lo importante va a ser su historia con la chica. Con lo cual, voy a empezar la narración en el momento del desayuno y voy a utilizar las tostadas como elemento que le hace recordar a su exnovia y le lleva a un flashback.

En el flashback vemos desarrollarse una escena corta de desayuno en la que su ex le da a probar las dichosas tostadas con mantequilla de cacahuete y plátano. Creo que desarrollar esta escena con diálogos, aunque requiera más viñetas, da mejor resultado, porque nos hace estar ahí; no nos da la misma sensación que si el chico nos estuviera contando lo que pasa desde los cartuchos de narrador. Para distinguir el flashback del tiempo presente, he utilizado varios recursos: no hay espacio entre viñetas, las líneas son finas, y cambia el color. Mientras que el presente es de un frío azul, el flashback está pintado con colores cálidos (además de que el naranja es el complementario del azul). He querido jugar un poco con el color, si os fijáis, en la segunda viñeta el plátano está pintado de amarillo. He dejado lo demás en azul para que destaque más: el plátano resalta con su color amarillo limón y nos conecta visualmente con los colores cálidos del flashback. Es como si el plátano estuviera pintado según otra temperatura de color emocional. Resumiendo, que al ser las tostadas las que conectan con el flashback, he hecho un plano detalle más cerrado y he pintado el plátano de amarillo para que resalte y conecte con el amarillo del flashback. 

En la tercera fila, volvemos al presente, y las palabras del narrador denotan un sabor amargo: "Mierda. Tengo que quitar la foto de la pared de mi cuarto de cuando empezamos a salir". El cambio de color al azul de nuevo va unido al cambio emocional, de la alegría y la relajación del flashback a la tristeza y soledad del presente. En la viñeta 8 vemos al chico con la mirada perdida, pensando que tiene que seguir adelante con su vida. La siguiente frase, "Y tengo que comprar café", nos trae de vuelta a la realidad y a su rutina, y terminamos con la viñeta 9 en la que se va a comprar y se despide de su gato.

La cuarta versión pone el foco en las emociones y pensamientos del personaje. He dejado de lado las acciones cotidianas que precedían al desayuno y he rescatado la excusa del café para salir de casa. En esta historia, nos metemos de lleno en su mente y en sus recuerdos. Todas estas imágenes quedan conectadas por el chico que nos hace de narrador, y con sus palabras nos va hilando las imágenes y pensamientos (las tostadas, su exnovia, la foto, el café...). En la última viñeta también le vemos acariciar al gato y hablarle cariñosamente, intuimos que acepta su situación y sigue con su vida.


Este estilo narrativo es uno de mis favoritos y lo he visto en muchas novelas gráficas que son autobiográficas, como Fun Home, de Alison Bechdel; o bien nos narran una historia a través de una persona que lee el diario de otra, como El azul es un color cálido, de Julie Maroh; o bien juegan constantemente con el tiempo, la realidad y la ficción, como los cómics de Charles Burns. Estas obras tienen en común que saltan del presente al pasado constantemente, y todo queda conectado por un narrador, que explora sus recuerdos y emociones. Cada autor tiene sus recursos para separar planos de la realidad: en El azul es un color cálido, el presente está pintado a todo color, mientras que el pasado es en blanco y negro con toques de azul que resaltan las cosas importantes (como el pelo de Emma). En Agujero negro, de Charles Burns (del que puedes leer una reseña en mi entrada anterior del blog), los recuerdos, sueños y alucinaciones llevan un borde ondulado en sus viñetas, y a veces las palabras del presente se meten en el pasado para facilitar la transición.


"Fun home", de Alison Bechdel, explora la infancia y juventud de la autora, su relación con su padre y su homosexualidad


"El azul es un color cálido", de Julie Maroh; una bella historia de amor entre dos mujeres y de aceptación de la propia sexualidad



"Agujero negro" de Charles Burns (puedes leer la reseña aquí)




En definitiva... a partir de una misma base, he desarrollado cuatro estilos narrativos distintos, cada uno resalta una serie de aspectos de la historia (acciones, detalles, palabras, recuerdos...). El objetivo de hacer este ejercicio de experimentos narrativos es salir de lo conocido y probar nuevas maneras de contar una historia. Para que la próxima vez que vayamos a dibujar un cómic, nos hagamos la pregunta "¿cómo quiero contar esta historia?" y tengamos presente los diferentes recursos que podemos utilizar y qué aportan a la narración. 



Sería genial poder hacer el ejercicio en una de mis clases de cómic y ver qué se le ocurre al alumnado, pero habrá que esperar al curso que viene. ¿Os ha inspirado y os han dado ganas de hacer vuestras propias versiones? ¿Se os ocurren otras maneras de contar historias? Podéis responderme en los comentarios o a través de las redes sociales. :)



jueves, 9 de abril de 2020

Agujero negro de Charles Burns - la fascinación por lo monstruoso

En estos tiempos de confinamiento por la pandemia del coronavirus os traigo una recomendación comiquera que también trata sobre una epidemia: Agujero negro, de Charles Burns. Editado por La Cúpula en 2010.

Quieres conozcáis a Charles Burns sabréis que tiene un estilo de dibujo y de narrar muy reconocible, y que le fascina lo monstruoso. Para quien no lo conozca, añadiré que es un autor de cómic americano que creció en el Seattle en los años 70, que es precisamente donde se ubica esta historia, y que comenzó a publicar en revistas underground como la revista Raw, dirigida por Art Spiegelman (el autor de Maus). También ha trabajado como ilustrador, haciendo portadas para revistas como Time, The New Yorker, y la carátula de un disco de Iggy Pop. Agujero negro se considera una obra clásica del cómic y para mí Charles Burns es un autor de culto, raro, siniestro y misterioso, que hay que conocer, del que aprender.

Vamos a adentrarnos en el agujero...




Argumento


La novela gráfica tiene un lado muy realista y un lado muy siniestro: por un lado, sigue a un grupo de adolescentes americanos en su vida cotidiana (sus inquietudes, sus relaciones, sus fiestas con drogas); y por otro, los personajes se van contagiando de una enfermedad de transmisión sexual que les provoca mutaciones. Los infectados se convierten en parias sociales, muchos tienen que huir de casa y refugiarse en el bosque, muchos acaban muriendo. Sin embargo, los protagonistas del cómic (Keith y Chris) no intentan evitar el contagio, sino que se enamoran de personas que están infectadas y acaban condenados también a ser parte de "los otros".



Sensaciones


Lo que más me llama la atención de este cómic es la atmósfera que transmite. Los escenarios están recreados con todo lujo de detalle, y a través de los diálogos y pensamientos de los personajes podemos saber cómo se sienten. Son adolescentes pero están desencantados con la vida, hay una sensación permanente de angustia, aburrimiento vital, como si no tuvieran futuro, como si el presente no les bastara y buscan constantemente escapar. Sus vías de escape son las drogas y el amor romántico. Tanto Keith como Chris ponen todas sus esperanzas en que el amor les va a salvar de una existencia vacía, y, paradójicamente, es el amor el que les condena, ya que viene acompañado de oscuridad, enfermedad y mutación. Pero, como decía, esa mutación forma parte del atractivo de sus parejas, el autor se recrea en lo monstruoso y por momentos nos lo muestra como algo abyecto y amenazante y, por momentos, le confiere un carácter erótico.





Narrativa


Esto es lo que más me llama la atención de Charles Burns y por lo que siempre lo menciono en mis clases de cómic: su narrativa no-lineal. No nos cuenta la historia en orden, desde el inicio hasta el final. Su estilo se parece más a cómo funciona nuestra mente: hace saltos en el tiempo, flashbacks, premoniciones, se recrea en los sueños y, en este cómic, en los estados alterados de la conciencia por el consumo de drogas o alcohol. Sus collages visuales me parecen verdaderas obras de arte, evocan todo tipo de sensaciones y nos muestran objetos, personas y texturas que han aparecido en la trama o aparecerán más tarde... Desde las primeras páginas ya nos mete en ese estado de ensoñación, cuando Keith (uno de los protagonistas) se desmaya al diseccionar una rana, y tiene una premonición de lo que va a suceder. Las imágenes de cortes y aberturas (la rana, el pie, la espalda de Chris y la vulva, que aparece tapada) se mezclan con una serie de símbolos y texturas.






Otro ejemplo es la pesadilla de Chris (la otra protagonista) en el capítulo siguiente, sueña con una serie de elementos que se repiten a lo largo de cómic: el sexo, las rocas y el mar, serpientes, trozos de carne deforme, el corte en el pie,  cigarrillos, basura... Al despertarse, se arranca la piel (su mutación consiste en mudar la piel como una serpiente) y la tira fuera de la tienda de campaña en la que está. Curiosamente, esto enlaza con la piel muerta que se encuentra Keith en el capítulo anterior. Pero todavía no sabemos cómo ha llegado a infectarse Chris, eso llegará más adelante...









Me gustaron mucho las escenas de sexo de este cómic, son un buen ejemplo de cómo palabras e imágenes se complementan para reforzar la narración. A lo largo del cómic escuchamos el monólogo interior de los personajes, y en el capítulo 3 Chris recuerda la primera vez que se acostó con Rob. Nos hace de narradora y aporta todo tipo de sensaciones que difícilmente se podrían describir con imágenes: los olores, el sonido del viento, el tacto... mientras que las imágenes acompañan perfectamente sus palabras.






Los flashbacks y saltos hacia el mundo onírico suceden con mucha naturalidad, el autor dibuja esas viñetas con una forma de ondas, y también hace que las transiciones resulten muy suaves: a veces el personaje tiene la misma postura en ambas viñetas, otras veces, son las palabras las que producen un encabalgamiento. El resultado de esto es una narración absorbente, que te atrapa y te hipnotiza, y como lectores/as, nos dejamos llevar.




Dibujo


El estilo de dibujo merece una mención especial. Charles Burns tiene un estilo de dibujo a medio camino entre lo realista y lo caricaturesco; no escatima en detalles. Si bien es cierto que los personajes principales tienen un tipo de cara muy parecida (algo que personalmente no me gusta), los personajes de menor importancia tienen más variedad de rostros y tipos físicos. Y si hay algo que lo caracteriza es su talento para lo grotesco, lo abyecto: el cómic está poblado de rostros deformes, cadavéricos, de bichos monstruosos y de carne abierta, anatomía que se muestra de manera cruda. Representa tan bien las texturas que puedes oír crujir la hierba. O a lo mejor es cosa mía. Cada capítulo tiene una portada muy sugerente, con una tipografía distinta según el tema, y es que esta novela se publicó originalmente por fascículos, aunque el autor tenía intención de recopilarlos al finalizar (la serie se publicó entre 1993 y 2004). Viendo algunas de las portadas podéis haceros una idea del nivel de detalle que maneja este dibujante y son precisamente los detalles los que hacen que ese mundo parezca tan creíble y que nos dé la sensación de estar ahí. Por último, todo esto se consolida con un entintado perfecto: tiene un control fantástico de las líneas, del claroscuro. Agujero negro, como su nombre indica, es un cómic muy oscuro; al fin y al cabo esa negrura contribuye a aportar pesadez y dramatismo a la narración. Las masas de negro no dificultan para nada la lectura de las imágenes, al revés, ayudan a realzar las partes importantes sin afectar a la claridad del dibujo.






Conclusión


Os recomiendo al autor en general y este cómic en particular. Me ha conquistado por su atmósfera deprimente y su fascinación por lo monstruoso. No se trata de una historia de terror clásica, para nada... no se trata de que los infectados sean los malos y vayan a comerse a los buenos ni nada por el estilo. En este cómic lo monstruoso no es el enemigo, sino más bien es un reflejo de uno mismo... los personajes que tienen el bacilo pueden evolucionar hacia la maduración personal o bien hacia la locura y convertirse en asesinos... al final es como una metáfora de lo que la sociedad reprime (no es causalidad que se transmita por vía sexual) y por ello rechaza a los apestados... nos asomamos al inconsciente de los personajes a través de las imágenes siniestras que aparecen en sueños y alucinaciones. También conecta con el sentimiento de aislamiento y de malestar adolescente: y al fin y al cabo, los que tienen el bacilo se convierten en "apestados", marginados sociales que ya nunca van a poder tener una vida "normal" - aunque la vida normal tampoco les llenara. Adolescentes que están desencantados con su vida y que se refugian en vías de escape (el alcohol, las drogas, el arte) mientras sueñan con encontrar a la media naranja que les lleve a una vida mejor, ¿quién no empatiza con eso? ;) La estética de Charles Burns es muy parecida a la de las películas de David Cronenberg (Videodrome, Crash, La Mosca, Almuerzo desnudo, M. Butterfly...) y de David Lynch (Eraserhead, Mulholland Drive, Twin Peaks...) y se lo nombra muchas veces como referente de la "Nueva Carne". Si os gusta ese rollo, os invito a leer a Charles Burns. No quedaréis indiferentes.

Os dejo los enlaces de los que he sacado la información y os animo a que, si habéis leído este cómic u otro del autor, o de este estilo, me dejéis un comentario :)

martes, 14 de enero de 2020

Desastre y Dolores y Lolo - Dos cómics de Mamen Moreu

¿Quién no se ha sentido alguna vez atrapado/a en un rol que no le corresponde o frustrado/a por no encajar en lo que supone "ser una persona adulta"? Los cómics que voy a presentar hoy tratan esta cuestión con humor, de la mano de Mamen Moreu (dibujante) e Iván Batty (guionista), publicados por la editorial Astiberri. El primero se llama Desastre y narra las peripecias de Berta, una mujer de treinta y cinco años, cuya vida es un desastre en todos los sentidos: laboral, personal y amoroso. El segundo, Dolores y Lolo, es una obra coral, que comienza cuando una nieta y su abuela comienzan a vivir juntas, chocando dos universos muy distintos: las abuelas que juegan a la brisca y al bingo, de mentalidad conservadora; con los jóvenes poliamorosos, LGTB, feministas y rebeldes en todos los sentidos. Dolores y Lolo recopila las historietas publicadas en el Jueves con el mismo nombre (y unas páginas dibujadas de propio para la publicación con Astiberri), de manera que tiene una narración más entrecortada, en la que cada página es más independiente y contiene un chiste.  Desastre es más lineal y se lee de una manera muy natural, contando una historia de principio a fin, y sin estar tan supeditada a poner un chiste en la última viñeta de cada página. Os recomiendo ambas, si queréis saber más, seguid leyendo :)

Desastre



Es un cómic publicado por Astiberri en 2018 y realizado por Mamen Moreu. Berta es una chica que parece tenerlo todo: trabajo, casa y novio; y sin embargo, en las tres primeras páginas vemos que su vida es un desastre: odia su trabajo, su jefe es un dictador explota a las trabajadoras; apenas tiene vida social y su relación con su novio, con el que lleva desde la universidad, ha caído en la monotonía y solo hablan para discutir. Berta está amargada porque no encaja en el ideal de vida adulta que nos han vendido: el trabajo, la vivienda y la pareja estable, que se suponen que garantizan la seguridad y la felicidad, no le llenan, sino que le hacen infeliz. A lo largo del cómic vamos viendo cómo la situación se vuelve insostenible para Berta hasta que lo deja todo: el trabajo, el novio y la casa. Después de que su mundo se rompa, tiene que encontrarse a sí misma.





Hay muchos temas que me gustaría comentar sobre el cómic. Creo que el primero es la facilidad con la que se lee, ya que el ritmo narrativo es muy acertado. Es ligero cuando nos narra los acontecimientos de la vida de Berta (el trabajo, las amigas, la pareja, la familia...) y a veces se ralentiza para abrirnos una ventana a los sentimientos de la protagonista. Mamen Moreu utiliza para ello viñetas de página completa sin texto que paran el tiempo, y recurre a metáforas visuales. Si en su primer cómic Resaca los pensamientos de la protagonista se mostraban a través de ponis de colores, en Desastre toman la forma de alienígenas que representan sus emociones o el lado monstruoso de los demás. También la vemos hacerse diminuta en una cama enorme, cuando se queda sola y bañarse desnuda en la naturaleza. Otro recurso que me ha gustado mucho para detener el tiempo es el contrario: representar una secuencia de acciones (el ritual de Berta y su novio, Hugo, antes de irse a dormir) y sus pensamientos, acompañados de colores según si se trata de tristeza o enfado.






Uno de los problemas a los que se enfrenta Berta es la crisis de su relación. Me ha gustado la naturalidad con la que representa Mamen la vida cotidiana de la pareja: las conversaciones mientras cenan, las discusiones domésticas... En la presentación que hizo en el Salón del Cómic de Zaragoza, Mamen comentó que eran los pequeños detalles los que hacían que la gente se identificara con una historia. Como discutir sobre la manera correcta de tender la ropa o quién limpia mal el váter. No todo el mundo ha pasado por lo mismo que la protagonista, pero es más probable que hayan tenido ese tipo de discusiones. Me ha gustado que sea realista en ese sentido, nada parecido al amor romántico, y que muestre los sentimientos de ambos personajes, con su complejidad: pese al cariño que se tienen, ya no sienten amor, y aun así les da miedo separarse después de tantos años juntos.




Otro aspecto que me ha gustado es el realismo a la hora de representar los cuerpos. Bueno, quizá realismo no es la palabra adecuada para el estilo de dibujo de Moreu, que es caricaturesco. A pesar de eso, los cuerpos que aparecen representados son creíbles, imperfectos, bellos y graciosos, a su manera. Se agradece ver a una protagonista como Berta, con sus ojeras, su tripita y sus muslos. Los brazos ya no son siempre espaguetis alargados (como en Resaca) sino solo en momentos de intensidad emocional. Curiosamente, las tetas también tienen una función expresiva.





Otro tema con el que me he sentido identificada ha sido el del mundo laboral y la dictadura de la felicidad impuesta por la coach. Creo que mucha gente se puede ver reflejada en el trabajo de Berta, ya sea por el trabajo de cara al público, o por el jefe que te explota y encima le tienes que dar las gracias por darte trabajo. Aunque este cómic esté más centrado en la vida de la protagonista y su mundo interior, Moreu hace una crítica muy acertada a los trabajos precarios y esclavos, donde no se trata con respeto al personal y se lo ve como un número, un objeto. Como para no estar al borde de una crisis nerviosa. Y la gota que colma el vaso es la coach que han contratado para aumentar la productividad, que no para de repetirles que tienen que estar felices y sonreír, pase lo que pase, han de estar motivadas y repetir las frases de Mr. Wonderful como si fueran un mantra. Recuerdo la portada de un libro titulado "Happycracia", no lo he leído pero me encantó el concepto, creo que es muy acertado. Yo también siento que la sociedad te exige estar feliz constantemente, los muros de las redes sociales son como escaparates donde la gente muestra (o demuestra) su felicidad, los objetos de consumo te prometen alcanzar la felicidad, pase lo que pase has de estar siempre feliz, y si no, eres un fracaso. Aunque te hagan bullying, aunque no encuentres trabajo, o si lo encuentras, sea precario y con unas condiciones malísimas; aunque tu pareja o familia te maltrate, o sufras discriminación por tu orientación sexual, raza o género... has de sonreír constantemente. Y lo más fuerte es que, si no eres feliz, la culpa la tienes tú. Eres una fracasada por no poder estar suficientemente motivada y feliz. Se nos exige que gestionemos las emociones pero no se nos ha dado una educación emocional, ni tampoco está bien visto ir a terapia psicológica. Es para volverse loco/a. Esta dictadura de la felicidad te hace responsable de tu felicidad y pasa por alto las causas externas que te pueden sacar de la nube. Encaja perfectamente con la perspectiva capitalista según la cual cada persona es responsable individualmente de su éxito. Pero resulta que no somos indestructibles, tenemos más sentimientos además de la felicidad; tampoco somos islas y dependemos de los demás. Tenemos que aprender a gestionar nuestras emociones y aceptarlas, la tristeza o la ira nos avisan de que algo va mal, la tristeza responde a una pérdida y la ira, a que alguien está sobrepasando nuestros límites. Vivimos en una continua exhibición de felicidad, y si no la tenemos, parece que podemos comprarla en las próximas rebajas o a golpe de pastilla, y sin embargo, cada vez hay más gente que sufre de depresión y ansiedad. Y también hay quien lleva un estilo de vida rápido para no pensar, se evade para no pensar. Los alienígenas que aparecen alrededor de Berta nos alertan de que está perdiendo la cordura. Finalmente se rebela contra la coach y acepta su frustración y su desastre de vida, que es el primer paso para mejorarla y encontrarse a sí misma. Afortunadamente, no está completamente sola - tiene a sus amigas.




Ellas serán el apoyo que necesita para mantenerse a flote después de haber naufragado. Desastre es el diario de una crisis vital y una crisis de valores, la de una chica que creía que tenía la vida perfecta hasta que se vuelve insoportable. Nuestra heroína tendrá que aprender a estar sola y a estar a gusto consigo misma, cambiar de vida y salir adelante. Es un mensaje muy bonito. Es un relato muy bello sobre tocar fondo y levantarse haciéndose más fuerte.



Dolores y Lolo



Dolores y Lolo comenzó como una publicación en el Jueves en 2016, con ilustraciones de Mamen Moreu y guión de Iván Batty. Personalmente, no suelo leer el Jueves, aunque simpatice con la revista, porque muchos de los chistes me parecen de mal gusto (bromas machistas, homófobas, racistas...) y la verdad es que se agradece que la revista se haya preocupado por hacer un humor más inclusivo. Mientras que en Desastre la parte de crítica social estaba más diluida en las vivencias de la protagonista, en Dolores y Lolo la carga política tiene un gran peso, mientras que la evolución de los personajes se prolonga más en el tiempo. Todo comienza con un choque generacional: Lolo, la nieta de Dolores, tiene que irse a vivir con su abuela cuando la empresa para la que trabajaba quiebra y se queda en paro. Al principio parece que son muy distintas y que no van a poder convivir: la abuela tiene una mentalidad conservadora y rechaza muchos aspectos de su nieta: que tenga novia, que también tenga novio, que sea vegana, que no se depile... Sin embargo, poco a poco la abuela (y sus amigas) van abriéndose de mente y dan un cambio sorprendente.




Uno de los aspectos más llamativos de este cómic es la diversidad de personajes que aparecen representados, se nota que los creadores se han esforzado en formar un grupo diverso: una mujer trans, una chica bisexual y poliamorosa, bolleras, una pareja de gays, uno de ellos es musulmán y de origen árabe, un novio que no representa la masculinidad tradicional, una dómina gordita... me ha encantado la naturalidad con la que muestran las realidades de estos personajes. Cómo la abuela Trini le echa piropos racistas al Hamid, el novio musulmán de su nieto, y cómo el nieto (Lucas) tiene que lidiar con una abuela homófoba; las aventuras locas de Stela, la mujer trans, que se acuesta con todo lo que pilla; el sexo lésbico no aparece representado como un fetiche para los hombres, sino con naturalidad y humor; la idiosincrasia del poliamor, con su complejidad; las prácticas sexuales fuera de lo normativo...




Aunque antes haya dicho que los personajes de este cómic evolucionan menos que Berta en Desastre, hay un grupo que experimenta un cambio alucinante: las abuelas. El grupo formado por Dolores (la abuela de Lolo), Juana y Trini es uno de los más graciosos. Al comienzo de la historia juegan el papel de la abuela tradicional, en sus partidas de brisca comentan las locuras que hacen Lolo y sus amigos. Pero no son unas abuelas conformistas, también están hartas de todo lo que han sufrido y lo que han perdido en una vida de dedicación al matrimonio y a la familia. Poco a poco, Dolores va entendiendo a Lolo y van teniendo más complicidad: le hace croquetas veganas, se preocupa por sus amigas, bromean sobre hacer atentados contra el gobierno... Este arco de desarrollo culmina con un viaje a Benidorm en el que las abuelas se liberan... En la presentación que hicieron en el Salón del Cómic, Iván (guionista) comentaba que había querido meter a las abuelas en la historia para que el público que no estaba familiarizado con todas estas "cosas modernas" (el poliamor, veganismo, diversidad sexual, etc) se pudiera identificar con ellas y de esa manera no le chocara tanto la historia.





Otro de los aspectos que más me ha gustado de este libro es que se trate el poliamor, de manera práctica, que se muestre la complejidad de una relación abierta. La comunicación o la falta de comunicación, los celos, las inseguridades... y no solo el sexo, que es lo que la mayoría de la gente se imagina cuando piensa en la palabra "poliamor". Me ha gustado que se traten también las emociones, con sus contradicciones. Por ejemplo, Lolo tiene una novia desde hace varios años (Mar) y lleva un tiempo saliendo con Alberto. Además, se acuesta con chicas esporádicamente. Pero cuando su novia le dice que se va a vivir con su otra novia (Cris), Lolo no lo lleva nada bien. La relación de Lolo y Mar es otro de los arcos narrativos que me han parecido más interesantes; se trata de una relación un poco gastada, Lolo piensa que han perdido la pasión, y discuten a menudo. Me ha gustado mucho que se muestre la relación con toda su complejidad, nada parecido al amor romántico. De hecho, en el libro se lo critica abiertamente, así como a la masculinidad tradicional.




En definitiva, se trata de un libro de humor inteligente sobre temas con los que me siento muy identificada: el feminismo, la diversidad sexual y de género, la crítica al capitalismo y a la sociedad española, el veganismo, el poliamor, las nuevas masculinidades... Mamen e Iván hacen humor inteligente, una crítica bien fundada, hay frases muy buenas, como la de "escoger a nuestros amos no nos hace menos esclavos". Es un cómic que te divierte y te hace pensar, y me parece que esa es un arma muy potente. Si Lolo es capaz de conseguir la complicidad de su abuela, quizá sus ideas lleguen a abrir la mente a muchas personas más.



domingo, 22 de diciembre de 2019

Talleres de cómic, arte en inglés y manualidades

Feliz invierno!!! Hace mil que no publico nada... esperemos que el invierno y mi actual situación de desempleo "vacaciones forzadas" traiga actividad al blog... :D

Hoy os traigo unos talleres para pasar las Navidades y empezar el año 2020 con mucho arte. Hay actividades para todas las edades: unos talleres de manualidades navideñas a partir de 10 años, un taller de cómic juvenil y otro de arte en inglés a partir de 12 años; y finalmente, un taller de cómic social en el Luis Buñuel, a partir de 16 años. Os dejo una descripción de cada actividad junto con los carteles, de los cuales estoy bastante orgullosa y que desde hace unos días estoy colocando en algunos lugares de Zaragoza :)

Talleres de manualidades navideñas




En el Centro de Estudios Zaragenius  (C/Pablo Remacha, 26).

El lunes 23 de diciembre haremos postales navideñas pop-up. El pop-up es una manera de recortar y plegar el papel para crear formas que sobresalen, como árboles de navidad y regalos. Habrá cartulinas, papeles decorativos, cintas, purpurina, lápices, rotuladores, etc. Se recomienda traer tijeras y pegamento.

El lunes 30 de diciembre haremos carteras reciclando bricks de leche o zumo (es mejor traerlos de casa, tienen que estar lavados y secos para poder utilizarlos). Podremos decorarlas con papeles de colores o recortes de revistas para personalizarlas. También se recomienda traer tijeras y pegamento.

Talleres recomendados a partir de 10 años.


Taller de cómic juvenil




En el Centro de Estudios Zaragenius (C/Pablo Remacha, 26)

¿Te gustan los cómics? ¿Te encanta dibujar pero no sabes cómo contar una historia? ¿Quieres aprender a darle vida a tus personajes? ¿No se te da tan bien dibujar, pero tienes una imaginación desbordante? ¿Quieres conocer más autores/as de cómic y compartir tu afición con más gente? Este taller es para ti... 

Contenidos que trataremos en el taller:

  • Técnicas de dibujo: encajado, proporciones, estilización y caricaturización, sombreado, entintado, emociones y lenguaje corporal, perspectiva...
  • Técnicas de narrativa: lineal, no lineal, uso de narradores, simplificación y sorpresa final...
  • Lenguaje de cómic: viñetas, tipos de plano, composición, ritmo, flujo de lectura, bocadillos, texto y onomatopeyas...
  • Técnicas pictóricas: lápiz, tinta, color, psicología del color (según la disponibilidad del alumnado)
  • Historia y estilos de cómic
  • Estereotipos del cómic

Además de perseguir los siguientes objetivos:
  • Conocer autores/as de distintos estilos: europeo, manga, superéheroes...
  • Desarrollar el estilo personal del alumnado y su creatividad
  • Compartir con la clase los cómics que le gustan
  • Trabajar tanto individualmente como en equipo, realizando juegos, debates y cómics colectivos
  • Aprender a leer cómics de manera crítica y consciente y ser capaces de expresar por qué un cómic nos gusta o no nos gusta, analizándolo a nivel narrativo y artístico.

No se requiere saber dibujar, solo tener interés y ganas de aprender. Se aconseja traer material de dibujo y papel.
Recomendado a partir de 12 años.
Clases de 2h por semana. Precio: 60€ al mes.
El horario se acordará con el alumnado según su disponibilidad.



Taller de arte en inglés


Taller para jóvenes amantes del arte, que les guste pintar, dibujar, hacer manualidades, mancharse las manos, jugar, debatir y reflexionar... No se trata de un taller para "aprender a dibujar", con un enfoque académico, sino para aprender a utilizar las distintas técnicas de manera creativa y mejorar la alfabetización visual, aprendiendo a leer las imágenes y entenderlas. Y, por supuesto, pasarlo bien creando :)

Contenidos:
  • Técnicas secas y húmedas: lápiz, acuarela, acrílico, ceras, tinta, collage... (a convenir con el alumnado)
  • Volumen: relieves, modelado, ensamblaje... (a convenir con el alumnado)
  • Conceptos básicos de lenguaje visual: tipos de composición, psicología del color y armonías de color, leyes del contraste, leyes de la Gestalt, retórica visual...
  • Introducción a algunos estilos artísticos como el expresionismo, el arte abstracto, el cubismo, el pop art...) que nos servirán de inspiración para nuestras propias creaciones.
Nota: las técnicas que trabajemos en el taller pueden variar según las preferencias del alumnado y su capacidad para traer los materiales necesarios.


Objetivos:
  • Expresar ideas y sentimientos a través de distintas técnicas pictóricas
  • Desarrollar la creatividad, experimentando con distintas técnicas con libertad creativa
  • Aprender a leer una imagen a nivel denotativo y connotativo y saber expresar su significado
  • Conocer el vocabulario artístico, aprender a describir imágenes y expresar emociones e ideas en inglés
  • Fomentar el trabajo en equipo con juegos y ejercicios grupales
El taller se impartirá en inglés aunque se hablará español cuando el alumnado lo necesite. Se recomienda tener un nivel A1 de inglés para poder seguir las clases adecuadamente. Los materiales no están incluidos.

Recomendado a partir de 12 años.
Clases de 1h y media por semana. Precio: 50€ al mes.
El horario se acordará con el alumnado según su disponibilidad.

Actualización (30 enero 2020): como aún no hay suficiente gente para sacar un grupo en ninguno de los talleres, he bajado el precio a 50€ y 40€, respectivamente. Si estás interesado/a/e en algún taller, escríbeme o llámame, puedes venir a probar a la primera clase sin compromiso.

Taller de cómic social




Este taller está dirigido a personas adultas y mayores de 16 años y se llevará a cabo en el CSC Luis Buñuel (Plaza de Santo Domingo, 15), los miércoles de 17 a 19h.

Tiene una parte de cómic que será similar a la que trabajaremos en el taller de cómic juvenil (dibujo, narrativa y lenguaje de cómic), pero también tendrán importancia el debate y la crítica social. 

Trataremos temas como:
  • Igualdad de género: sexismos cotidianos, cuerpo y publicidad, violencia de género, amor romántico, sexualidad, pornografía, algunas pinceladas sobre historia del feminismo...
  • Diversidad afectivo-sexual: ¿qué es la diversidad afectivo-sexual?, cómo se ven el género y la sexualidad en otras sociedades, representación y modelos en la cultura popular, heterosexualidad obligatoria...
Otros temas que pueden surgir como: el racismo, los estereotipos y privilegios, el ecologismo y el antiespecismo, la libertad de expresión y el biopoder... dependerán de los intereses del alumnado.

En cada sesión veremos ejemplos de autores/as de cómic, publicidad, películas... y se animará al alumnado a traer imágenes que alimenten el debate. Se buscará generar un espacio de confianza, donde se puedan intercambiar opiniones, siempre desde el respeto a las demás personas. Para participar en el taller no se requiere ser un Leonardo dibujando ni tener una creatividad aplastante, ya que se dará la posibilidad al alumnado de plasmar sus ideas en historietas o viñetas tanto individuales como grupales, para que puedan combinar sus talentos. Lo más importante son las ganas de pensar de manera crítica y de crear obras comprometidas con la transformación social. Y se planteará la posibilidad de publicar un fanzine con las mejores creaciones a final de curso y donar los beneficios de la venta al centro social.

Actualización (30 enero 2020): ya hay varias personas apuntadas, ¡comenzamos el 5 de febrer!


jueves, 1 de febrero de 2018

El secreto de Caperucita Roja

Hoy os traigo una sorpresita, se trata de un librito sobre Caperucita Roja que he hecho y que promete ser el primero de una serie sobre cuentos de hadas.




He estado dando unos talleres de cómic e igualdad de género en unos pueblos de Zaragoza y en mis propios talleres de cómic y eso me ha dado pie a investigar más sobre machismo y feminismo, los estereotipos sociales, la violencia de género... Uno de los temas que tocaba en el taller eran los cuentos de príncipes y princesas y cómo nos inculcaban roles de género e ideas sobre el amor romántico desde pequeños. Más tarde, preparando una clase de narrativa para mi taller de cómic, se me ocurrió utilizar el cuento de Caperucita como ejemplo. Hice un breve cómic de 15 viñetas y les narré la historia como un narrador omnisciente, apoyándome en las imágenes. Después, les pedí a mis alumnos que contaran la historia de Caperucita desde la perspectiva de uno de los personajes. Salieron unos cómics geniales :)

El caso es que, mientras ellos se inventaban su cómic, yo me puse a cotillear sobre la simbología de Caperucita, por curiosidad. Y lo que encontré fue tan interesante que empecé a dibujarlo, y cuando tenía varios dibujos se me ocurrió la idea de hacer un libro con ellos. Todo esto a dos días de una feria de arte, para la que tenían que estar listos, así que me pegué unas buenas panzadas de maquetar, hacer pruebas con la impresora, recorrer tiendas, probar tipos de papel, medir, cortar, desesperarme porque no me encajaba nada, etc. Pero al final salió :) mi primer librito hecho a mano (salvo por la impresora).






El proceso es bastante costoso de tiempo pero le he cogido el tranquillo :) y lo mejor es que es la primera vez que hago algo así! Maquetado e impreso a mano (vaya lío para hacer los pliegos y que encajaran los dibujos), cortado a mano o con cutter, cosido a máquina... Me quedé muy satisfecha cuando tuve el primer librito finalizado en mis manos.


La primera edición tenía 20 páginas y explicaba los símbolos del cuento con estas ilustraciones de estilo "naive" (lo que entendemos por dibujo infantil). La información sobre la simbología la he obtenido de esta web:


El domingo en la feria de arte vendí los seis ejemplares, así que estuve muy satisfecha ^^

Pero antes de ponerme a hacer una segunda edición, se me ocurrió añadir algo más. Ya sabéis que me encanta complicarme la vida e investigar, y esta era una oportunidad para investigar y reflexionar, ya que el libro es mío y puedo hacer con él lo que quiera. Así que estuve revisando varias versiones de Caperucita y buscando comentarios sobre el cuento. Si os interesa el tema, os aconsejo que leáis este blog:





También he añadido un texto de mi cosecha. Os dejo con mi interpretación personal del cuento:


Interpretación personal

Cada versión de Caperucita es hija de su tiempo y madre de sus sentimientos. Estas historias han sido pensadas para entretener a los niños e inculcarles los valores que había en cada época. Podemos encontrar parejas de arquetipos: los hombres malos y buenos, por un lado; y las mujeres prudentes y las jóvenes inocentes, por el otro. 

Lo que más me interesa son los roles de género que nos transmite el cuento. Caperucita representa la sexualidad femenina: su ropa es roja, el color de la mestruación y lleva una capucha que cubre su pelo, símbolo del erotismo y la individualidad. Se podría hacer una lectura que relacionara el cuento con el acoso callejero y la violencia sexual que sufren las mujeres cuando salen por la noche y vuelven a casa solas. Pero vamos a pensar un momento. En el cuento parece que Caperucita es culpable de su propia desgracia, al desobedecer a su madre, hablar con desconocidos y desviarse del camino. ¡Menos mal que al final aparece un hombre para salvarla! Esto puede llevarnos a conclusiones peligrosas. Como que una mujer que se viste de rojo y va sola por la calle “va provocando” y tiene la culpa de lo que le puedan hacer los lobos. No. Una mujer que sufre acoso sexual nunca es culpable de ello y si dice que no, es que no. Este razonamiento exculpa a los lobos y condena a las Caperucitas a quedarse en casa o buscar la protección de un hombre. Esta lectura apoya la "cultura de la violación" que existe todavía en nuestro país.

Por eso he elaborado este librito y esta pequeña reflexión final: para darle una lectura feminista, adecuada a los tiempos que corren. Creo que Caperucita se moría de ganas de salir a conocer el mundo exterior y habría sido infeliz si se hubiera quedado para siempre en su burbuja de seguridad.

Por supuesto que hay un peligro real de encontrarse con lobos en el camino, ya que mientras no enseñemos a los chicos a respetar a las mujeres, seguirán siendo lobos para ellas. El bosque no es un espacio seguro para Caperucita y el consejo de su madre es acertado. Pero igual que el cazador campa a sus anchas por el bosque, también Caperucita podría armarse de alguna manera para defenderse de los lobos. Se me ocurre que, en una versión moderna, Caperucita es una crack en autodefensa o lleva un spray anti-lobos en la cesta o asusta al lobo con fuego. Si sabes que Caperucita va a tener que encontrarse con lobos, enséñale a defenderse.

Si consideramos  que el lobo, además de a “los seductores”, también representa el deseo sexual de Caperucita, su lado salvaje, es más necesario aún que Caperucita le haga frente y se adueñe de él. Las mujeres hemos oído desde pequeñas que debemos reprimir nuestra sexualidad, que masturbarse es malo y que en la cama es más importante el placer del otro. Nos vemos juzgadas constantemente como vírgenes o putas, y nunca podemos definir nosotras mismas estos parámetros, siempre lo hacen los demás. Estas creencias nos hacen rechazar una parte importante de nuestra vida y nos impiden realizarnos personalmente. Caperucita representa para mí esa búsqueda del placer y la iniciación sexual. Su curiosidad es tan fuerte que no puede quedarse en casa. Tiene sus dificultades y decepciones, como en todo viaje iniciático, pero al final de la historia ha aprendido y ha madurado: se ha empoderado. Como dijo Clarissa Pinkola Estés en "Mujeres que corren con los lobos" :


Si no sales al bosque, jamás ocurrirá nada y tu vida jamás empezará.

Esto me llevó a hacer ilustraciones de Caperucitas empoderadas y sexys. Creo que para la tercera edición voy a meter algo más de contenido, me gustaría leerme ese libro que menciono al final del texto (Mujeres que corren con lobos), me lo han recomendado varias mujeres. Y meter alguna cita de Tu sexo es tuyo, otro libro sobre sexualidad femenina que he leído hace poco y que es maravilloso. Como os dije al principio, me gustaría hacer una serie de libritos sobre la simbología de los cuentos de hadas, con un enfoque feminista y un poco de arte. Así que esto promete ser divertido :)

¡No os cuento más para dejaros con la intriga y que me compréis el libro! :) Vale 3€, con los gastos de envío para España serían 4€ ;)