domingo, 26 de febrero de 2017

Noviembre, Capítulo 10: Diario de Nacho



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Estoy muy contenta de poder mostraros por fin el primer capítulo de Invierno, después de meses de trabajo. He puesto mucho cuidado, trabajo e investigación en este capítulo, aunque sea cortito. Si queréis saber más sobre el proceso de su producción, lo he escrito detalladamente en esta entrada.

Gracias a Víctor por la caligrafía ;) es la voz de Nacho.

Espero vuestros comentarios en el facebook o en el blog ;)

Diario de Nacho: el proceso

Me ha parecido necesario escribir una entrada aparte sobre el proceso de producción del primer capítulo de Invierno. Por una parte, quiero justificar el tiempo que he tardado en hacerlo; y, por otra, ha sido uno de los capítulos más complejos que he hecho hasta ahora y quiero compartir con vosotros todo lo que me ha llevado a las nueve páginas que forman el capítulo.

Si aún no habéis leído el capítulo, podéis hacerlo aquí.

Dicho lo cual: ¡empezamos!

Conceptualización


Las primeras ideas para este capítulo surgieron hace más de un año, cuando estaba empezando a gestionar la publicación de Otoño. Pensé que, como no había hablado mucho de Nacho en el primer libro (que se centra más en Luci), ahora era el momento adecuado para profundizar en el personaje y su contexto. Nacho tiene un diario (que esconde bajo llave) en el que escribe todos sus pensamientos, especialmente aquellos que no se atreve a confesar a los demás. Por tanto, una manera original de abrir una ventana a Nacho era mostrar su vida a través de su diario. De esta manera, podía combinar los pensamientos de Nacho (en forma de narrador) y las imágenes de su vida cotidiana.

Formalmente, tenía claro que este capítulo, al ser el primero de Invierno, tenía que ser impactante visualmente. El primer capítulo de un cómic es el que nos atrae y nos "convence" de que compremos el cómic y nos quedemos leyendo. Como a Nacho le gustan mucho las camisas de cuadros, elegí un diseño reticulado de 3x3 viñetas que le diera al diario un aspecto "claro y ordenado". Me permitía también contar la historia a través de instantáneas sin muchas complicaciones formales, como si se tratara de un storyboard para una película. Por último, elegí una paleta de colores reducida: café y azul. El café me encanta, ya lo sabéis, y desde pequeña me han gustado los papeles teñidos a mano para escribir cartas, diarios, etc. Estuve pensando en incluir una cuadrícula (como si usara papel cuadriculado para escribir), pero me da bastante tirria en realidad, y prefiero que los dibujos y las letras no tengan ninguna línea añadida que les moleste. Por tanto, el aspecto de este capítulo quedó decidido desde muy pronto: fondo de café, viñetas de colores azulados y verdosos (resultado de mezclar el café con la acuarela), y recuadros de narrador claros. La letra de Nacho, en contraposición al marrón, sería de color azul.

Estuve un tiempo elaborando su trasfondo. Tenía que diseñar los personajes de la familia (la madre, el padre y el hermano pequeño) y la escenografía (sobre todo, su cuarto). Terminé ambientándome en la casa de un amigo y en algunos tópicos españoles. La casa de Nacho es bastante clásica con algunos toques modernos, y, sobre todo, lo que me interesaba era su habitación, la litera en la que duerme con su hermano pequeño y el armario en el que guarda con llave su diario.









Hay más bocetos, pero os pongo sólo una selección...



Caligrafía


Parece que ya tenía unos cuantos ingredientes para empezar a dibujar... ¡pues no! Tenía que entrar en juego la caligrafía. Resulta que el curso pasado fui a un taller de caligrafía que duró una mañana, pero me dejó una impresión profunda y unas maravillosas fotocopias de caligrafía francesa que me llevé a casa. Una de las críticas más repetidas de Otoño era que la tipografía de ordenador (Comic Sans, para más inri) chocaba mucho con el dibujo, y que le pegaría más una letra escrita a mano. El problema era que mi caligrafía es bastante mala, y andaba en busca de soluciones. Así que, aunque de niña nunca me habían gustado los cuadernos de caligrafía, durante unos meses me pegué una buena panzada a base de fichas, plumillas, líneas de guía, caligrafía francesa, medieval...







Otra idea que me empezó a rondar la mente era la de que cada personaje tuviera una caligrafía propia. Me explico: en el cómic, no podemos oír las voces de los personajes, sino que leemos su texto. Por eso, el texto nos indica el volumen, la dirección y el timbre de la "voz" de los personajes. Si habéis leído Sandman, sabréis que algunos personajes (como Delirio o Sueño) tienen una tipografía y una forma de los bocadillos propia. Siendo este capítulo el diario de Nacho, donde él escribe, era el capítulo ideal para poner en práctica esta idea.

Y aquí es donde entra en juego otro de mis intereses: la grafología. Ya sabéis que me encanta todo lo relacionado con la psicología, y me encanta la caligrafía; el resultado natural de mezclar ambas disciplinas es la grafología, que es la disciplina que estudia la personalidad a través de la escritura.

Según la grafología, mi letra revelaba que era una persona que unía mucho las ideas, ensimismada, nada cuadriculada y más bien desequilibrada. Vamos, que tengo letra de loca (además que es ilegible). Esta letra no le pegaba a Nacho, así que tenía que buscar otros tipos de letra.

Primero, intenté imitar la letra de mis amigos. Estuve recopilando cartas y notas de algunos de mis amigos e incluso hice fotografías de sus apuntes. Luego, en casa, intentaba imitar su letra. Los resultados fueron bastante desastrosos: mi propia caligrafía era muy fuerte y terminaba imponiéndose a la de mis amigos.



Nora




Pablo




Víctor



Mi segunda estrategia fue que, ya que no podía copiar la letra de nadie, me inventaría una caligrafía para él. Estuve leyendo esta web sobre grafología (¡muy interesante!) y aprendiendo un montón sobre los espacios, el tamaño y la dirección de la letra, los puntos de las íes, los rabitos de las ges, las montañitas de las emes... etc. En base a estas teorías, intenté inventarme una letra para Nacho, de cero. Aquí tenéis el resultado, no me gustó mucho... además, como me pasaba antes, que mi mano es indomable y de repente coge una eme y hace una línea recta, o en vez de escribir la i, pone sólo el punto... ¡yo no sería una buena falsificadora de firmas!



Caligrafía inventada para Nacho


A estas alturas de la película, os estaréis preguntando: "pero, ¿vale la pena rallarse tanto por un cómic?". Pues sí, quizá a otras personas no, pero a mí me vale la pena. Veo el cómic como una investigación, en la que tengo que experimentar todo lo que pueda con la técnica pictórica y la manera de narrar. Si me voy a pasar a la escritura a mano, entonces llevo ese recurso al límite. El objetivo es conseguir que el lector "sienta" que está escuchando la voz de Nacho en su cabeza; la caligrafía es algo muy íntimo y nos conecta a la persona que la ha escrito.

Como no llegaba a ninguna parte, dejé este tema de la voz de Nacho un poco aparcado hasta que lo retomé más adelante, y empecé a preocuparme de otro de los asuntos que me preocupaba: el contenido de su voz.

Diálogos


Me enfrentaba a un narrador en primera persona, algo que no había hecho antes. Era una transmisión directa de los pensamientos de personaje y tenía que econtrar la voz de Nacho.

A estas alturas, me encontraba en la playa, en verano, haciendo un primer storyboard para el capítulo, y me encontré con algunas dificultades. No quería que sus palabras repitieran lo que ya decía la imagen (p.ej. "he ido a clase en bici", "mi madre me ha preguntado qué tal me ha ido el día"). Eso tiene un nombre, "palabras duales", y me recuerda a los libros infantiles... y eso no es lo que quería. Lo que quería era más bien que las palabras complementaran a la imagen, o que la contradijeran, o que incluso fueran en paralelo a la imagen (si os interesa el tema, hablo de ello en el resumen de noviembre de mi taller de cómic).

Un par de meses después, vinieron dos autores americanos a ayudarme en forma de cómic. Se trataba de Fun Home, de Alice Bechdel; y Blankets, de Craig Thompson. Ambos son cómics autobiográficos, bastante serios, preciosos, les tengo que hacer una reseña un día de estos! Y en ellos, el autor o autora del cómic hacían de narradores de su propia vida, te explicaban cosas, reflexionaban, conectaban contigo. Me encantó la capacidad que tenían de "resignificar" una imagen a través del texto... es como el título a una obra de arte, le puede cambiar completamente el significado.





Fun home, Alison Bechdel


Blankets, Craig Thompson


Más o menos por estas fechas, estaba dando el tema del texto en el cómic en mis clases. Así que cogí un par de páginas del capítulo, les quité el texto, y se las di a mis alumnos para que intentaran inventarse unos diálogos y una narración que pegara con las imágenes. Es un ejercicio muy chulo que recomiendo a todo el mundo!




Eva




Marcos

Podéis ver el resto de versiones en el resumen de noviembre.


Dibujo y pintura


Hay que decir que empecé a dibujar en octubre, coincidiendo con las Fiestas del Pilar y que me quedé sola en casa. La inestabilidad no me va bien para crear, y había estado todo septiembre buscando trabajo y sin saber si iba a poder independizarme. Por fin, en octubre, conseguí ponerme manos a la obra. Empecé a dibujar e, instantáneamente, volví a ser feliz. Es increíble lo fácil que es hacerme feliz (a través de mi arte) y el poco tiempo que le dedico... mis personajes se encargan de recordármelo por Facebook:





A lo largo de octubre, noviembre y diciembre, fui dibujando, entintando y coloreando el cómic. Esta fase tiene menos chicha conceptual que las demás, puesto que es más plástica... ya había decidido lo que quería contar y cómo lo quería contar. Retomé el dibujo, después de mucho tiempo; retomé la plumilla y la tinta, las reglas (tomé muchas medidas para hacer la rejilla), y por último el café y la acuarela. Por cierto, me noté la mano muy torpe, os dejo con algunas imágenes. 

En Navidades me encontré en un mercadillo un libro de Cómo dibujar a Mortadelo y Filemón. Lo compré sin dudarlo; mi infancia no habría sido lo mismo sin los geniales cómics de Ibáñez. Por aquel entonces, ya había terminado de dibujar el capítulo. En las últimas páginas, dejo el tono dramático de Nacho para cerrar con un toque de humor homenajeando a Mortadelo y Filemón. Siento que se lo merecen. Los que conozcáis la serie, espero que hayáis captado las referencias ;)



Uno de los factores que entró en juego fue el concurso de la FNAC. Todos los años, FNAC convoca un premio de novela gráfica junto con una editorial (ahora es Salamandra). Podéis ver las bases aquí. Hay que enviar 16 páginas que muestren un aspecto general del cómic (no tienen que ser contiguas), y un resumen de la historia. El ganador se lleva 10.000€ y le dan seis meses para terminar y publicar su cómic. ¡Es un sueño! Una de las condiciones es que el cómic tiene que ser inédito, por eso no puedo presentar Otoño. Quería presentar el primer capítulo de Invierno y algo más, pero me pilló el toro y al final sólo fueron estas nueve páginas. Quizá por eso no me cogieron. Nunca lo sabremos!

Para el concurso, escribí yo misma la caligrafía de Nacho. Provisionalmente.


La obra ganadora tenía buena pinta, así que supongo que es cuestión de seguir trabajando duro. ¡Otra vez será!


La voz de Nacho


Llegamos a la última fase de producción. Estábamos en enero y ya sólo me quedaba encontrar la voz de Nacho. Había descartado escribir la letra yo misma, y me había decidido por la letra de mi amigo Víctor, que era bonita, clara, y le pegaba bastante al personaje. Víctor es amigo mío desde hace muchos años y es uno de los amigos en quien me inspiré para hacer el personaje de Nacho. Por lo que tenía mucho sentido que él escribiera su letra y me ayudara a encontrar su voz.

Por mucho que intente ponerme en la piel de mis personajes, hay algunas experiencias que no puedo vivir en carne propia y sobre las que me es difícil escribir. Siempre es más fácil escribir sobre lo que conocemos, cuando escribimos sobre algo que no hemos vivido, estamos partiendo de "suposiciones". Uno de mis miedos al tener un narrador masculino es que los chicos me digan que no es creíble, "esto no lo diría un chico", etc. Por otra parte, no me gusta categorizar a mis personajes por sexo, los considero personas; pero la sociedad sí que los clasifica y les asigna roles de género. Así que decidí repetir el experimento de mis alumnos, pero con la totalidad del cómic. Le mandé a Víctor las páginas sin los pensamientos de Nacho, sólo con los diálogos, y él escribió lo que interpretaba que podía pensar Nacho y lo que pensaría él mismo.




Fue un proceso largo (ya que él vive fuera y no tiene escáner ni impresora, nos comunicábamos por carta y en sus visitas a Zaragoza); pero también fue guay, me gustó colaborar con él. Víctor aportó pensamientos muy frescos y auténticos que a mí no se me habrían ocurrido. Al final, hice una mezcla entre lo que yo había escrito y lo que él había escrito y de esa síntesis salió el texto que podéis leer en la versión final del capítulo.



Aproveché para corregir algunos fallos que había observado en la versión que mandé a la FNAC, corregí el color, los espacios entre viñetas, agrandé los recuadros de texto, quité alguna mancha de tinta traicionera y retoqué alguna viñeta del hermano que tenía dos manos izquierdas... jejeje!



¡Esa anatomía!


Conclusiones


Estoy contenta con el capítulo, en general. Siento que el resultado se acerca mucho a lo que tenía en mente. Por otra parte, en el proceso he aprendido un montón (caligrafía, relación imagen - texto, colaboración...). Pero también estoy cansada: si os dais cuenta, hace casi un año que empecé a pensar en este capítulo. Y, desde que empecé a dibujarlo, han pasado cinco meses. No estaría tan mal si hablamos de una obra de arte autoconclusiva, pero resulta que son nueve páginas de un libro que seguramente llegará a las 150. No puedo tirarme cinco meses para hacer cada capítulo, no es sano, no me concentro, el tiempo que le dedico es marginal, hay semanas en las que no avanzo nada, me amargo, me veo morir como artista, me auto-castigo... por suerte, tengo una buena capacidad de recuperación y siempre salgo fortalecida de mis crisis. 

Mi modo de abordar este capítulo se describe muy bien con esta tira de Sarah Andersen:




En los próximos capítulos probablemente simplifique un poco el dibujo y toda esta complejidad procesual, quiero compensar este capítulo tan "serio" y de trasfondo con algunas tiras cómicas sobre Isa y sus primeros pasos en la vida de piso. Y me prometeré a mí misma concentrar las sesiones de dibujo en el tiempo y reservar algo de tiempo para mi cómic cada semana.

Espero vuestras impresiones sobre el cómic (en la página de Facebook o en el blog) y espero que os haya resultado interesante mi proceso de trabajo. ¡Saludos comiqueros!



lunes, 30 de enero de 2017

Taller de cómic: noviembre

Con un poco de retraso, aquí tenéis los resúmenes de lo que hemos aprendido en la academia de Pedro Pisa en noviembre. Llevo unos meses moviditos: en noviembre empecé a dar clases extraescolares de alemán en un cole y en diciembre impartí unos talleres a jóvenes en el Salón del Cómic. También di unos talleres de arte en la propia academia Pedro Pisa al comienzo de las Navidades. Vamos, que últimamente me paso más tiempo dando y preparando clases que otra cosa. Mis blogs y mi cómic se han visto resentidos por la falta de tiempo. Mi moral también.

Pase lo que pase, los jueves tenemos una cita con el cómic. Este es el resumen de noviembre.

Quinta clase: dibujo de movimiento


Este es uno de los rasgos que caracterizan a un buen dibujante: saber expresar movimiento en una imagen fija. Los cómics de superhéroes y los mangas destacan por el dinamismo de sus cuerpos y sus composiciones. En esta clase vimos algunas claves para dotar de dinamismo a nuestros cómics. Lo primero que aprendimos fue lo siguiente:

Las diagonales son tus amigas

A nivel perceptivo, las líneas verticales y horizontales nos transmiten equilibrio y estabilidad, mientras que las diagonales significan desequilibrio y movimiento. Por eso, siempre que queramos expresar movimiento, tenemos que buscar las diagonales (ya sean rectas o curvas). Ahora vamos a ver una serie de trucos que tienen los dibujantes para expresar movimiento.


Copia que hice de Frank Miller, uno de los autores que vimos

  • La postura corporal: los cuerpos que se están moviendo están inclinados en su eje vertical. Siempre que queramos expresar dinamismo o desequilibrio, el eje tiene que estar inclinado (p.ej. alguien pegando un puñetazo se inclina hacia delante; y, el que lo recibe, hacia atrás). Algunos dibujantes exageran estas posturas para lograr un mayor efectismo.
portada de Ibáñez

Dibujo de Osamu Tezuka

  • Las líneas de movimiento: líneas que indican la estela que deja un cuerpo al moverse. También pueden estar alrededor del cuerpo, marcando la dirección del movimiento.




 Hoy me ha dado fuerte con nuestro querido Ibáñez y con Tezuka, el Dios del Manga

  • Los fotogramas superpuestos: se dibujan varios instantes del movimiento, como las fotografías de Muybridge.

  • Composición: la manera en la que ordenamos las viñetas y los bocadillos de la página es importantísima a la hora de generar dinamismo. En este apartado, Tezuka se lleva la palma:


Vale, vale! Último ejemplo que pongo de él. Sus composiciones de peleas son alucinantes.

  • Las líneas: en la ropa, el pelo, donde sea; unas líneas fluidas te garantizan movimiento en cualquier momento.



Dibujo de Asamiko Nakamura
  • La deformación y exageración de los trazos: parecido al punto anterior, pero estoy pensando en las pinturas de Van Gogh y el expresionismo alemán. Los ejemplos más cercanos que se me ocurren son estos autores americanos:

Art Spiegelman en su obra Maus. Grandísimo.

Craig Thompson, otro grande del cómic, del que estoy enamorada.



Frank Miller, impresionante en su Sin City


Como podéis ver, los dibujantes normalmente combinan varios de estos recursos para expresar el movimiento de un cuerpo y para darle un valor añadido a la imagen. No tenéis por qué usarlos todos a la vez (podría salir algo caótico), pero os animo a que experimentéis y encontréis lo que mejor os sirve.

Antes de pasar a los ejercicios de los alumnos, termino con una reflexión. ¿Por qué es importante el movimiento en la imagen? Una imagen "estática" se ve de una vez, está encerrada en su propio soporte. En cambio, una imagen dinámica "se sale" del soporte. Conforme nuestro ojo recorre la imagen, sentimos ese movimiento en la mente. Los autores japoneses son especialmente buenos en crear dinamismo porque su pintura clásica era "plana", no representaban el volumen y la profundidad como hacían los artistas occidentales. Tardaron mucho tiempo en adoptar la perspectiva. Recursos tan conocidos para nosotros como el claroscuro y la trama no existían en el arte japonés. Por ello, ponían todo su arte en crear imágenes llenas de belleza y movimiento con las líneas y los planos. Por eso son tan buenos a la hora de hacer composiciones dinámicas y líneas de movimiento. Al final, de lo que se trata es de "guiar al ojo", llevarlo por donde queremos, engañarle y hacerle creer que en esa imagen fija hay movimiento, hay algo más.


En la parte práctica de la clase, propuse hacer una tira cómica en la que emplearan estos recursos para crear movimiento. No puedo mostrar las imágenes de mis alumnos por derechos de autor, pero os dejo con mi historieta:



Por mi parte, tracé unas líneas al azar y a partir de ellas hice este homenaje a Frank Miller


Sexta clase: diseño de personajes (cuerpo entero)


Para contrarrestar lo dibujístico de la clase anterior, en esta sesión estuvimos diseñando personajes. Las premisas fueron las siguientes:

  • Que tuviera una imagen característica
  • Que tuviera una vida interior (carácter, aspiraciones, miedos...)
  • Que tuviera rasgos expresivos (manera de moverse, de hablar, de gesticular...)
Todo esto lo podían hacer siguiendo los estereotipos o no y usando el humor o no. Por ejemplo, estamos acostumbrados al tipo del fortachón tonto y bravucón, y al de la chica florero que se deja salvar por el héroe, pero podemos cambiarles los roles o ponerles una personalidad distinta a lo que el público se espera.

En octubre ya dedicamos una sesión al diseño de caras, y en esta sesión ampliamos al cuerpo entero, con lo que conlleva: la postura y el gesto, que dicen mucho del estado emocional del personaje. Les propuse que partieran de formas básicas como triángulos, círculos, berenjenas, etc, a la hora de diseñar los cuerpos de los personajes.

El ejercicio consistía en diseñar un personaje y hacer una hoja de bocetos con el personaje desde distintos ángulos, con distintas posturas y expresiones faciales. Esto es un ejemplo de lo que les pedí:

Bocetos de Luci, mi personaje de Otoño

Este tipo de "hojas de personaje" (character sheet) sirven de referencia para cada vez que tienes que dibujar al personaje. 


Séptima clase: tipografía


En todos mis cursos dedico una clase al menos al tema de la tipografía. Mejor, dicho, a "la relación entre las palabras y la imagen en el cómic". 


En los cómics, las imágenes y las palabras conviven. Las imágenes pueden existir sin las palabras, pero las palabras solas no bastan para hacer un cómic: yo diría que se complementan. Como norma general, es mejor dejar que cada una haga su trabajo, sin estorbarse ni tampoco repetirse.
Estos son los momentos en los que encontramos texto en un cómic:
  • En los diálogos de los personajes. Tenemos en cuenta:
    • El uso de mayúsculas o minúsculas (lo más común es lo primero, pero también hay de lo segundo).
    • El uso de la negrita y la cursiva para destacar palabras y darles entonación y volumen.
    • La tipografía y el color de la letra (en este apartado, Sandman es un buen ejemplo, usando una tipografía especial para algunos personajes)
    • Si ermarcamos el texto en un bocadillo o en un cuadro, o si va suelto

  • En las onomatopeyas. Son representaciones gráficas de ruidos y sonidos. Tenemos en cuenta el tamaño, la forma y la dirección de la onomatopeya para expresar las cualidades del sonido: volumen, timbre y duración. Por ejemplo: PETAM!
  • Títulos de tira. Muy comunes en las tiras cómicas de los periódicos y revistas, y también se siguen haciendo en las portadas de capítulo. Son elementos de diseño en los que podemos referenciar la historia que vamos a narrar.



Por otra parte, gracias al análisis de Scott McCloud en Hacer cómics, les expliqué las distintas formas de relación que existían entre la imagen y el texto. Este es un apartado que me parece maravilloso. Estamos hablando de cómo el texto puede modificar nuestra percepción de una imagen, algo así como el título de una obra de arte, o el concepto a una obra conceptual. A su vez, la unión de la imagen y el texto hacen algo distinto, nuevo, que no eran capaces de expresar ninguno de los dos por su cuenta. Así que vamos allá con el análisis de McCloud.

Vamos a tomar una imagen anodina como esta silla y vamos a ver cómo le podemos ir dando significado mediante distintas frases.


  • Palabras duales: cuando las palabras dicen lo mismo que las imágenes.

ESTO ES UNA SILLA. LA SILLA ESTÁ VACÍA.


  • Palabras específicas: cuando las palabras te cuentan todo lo que necesitas saber y la imagen te muestra sólo un detalle.

REGRESÉ AL COLEGIO DE MI INFANCIA Y RECORDÉ AQUELLOS DÍAS: LOS UNIFORMES, LAS AULAS, LAS CARRERAS POR LOS PASILLOS...




  • Palabras complementarias: aportan algo que la imagen no aporta, complementándola.
TENÍA UNA AMIGA IMAGINARIA LLAMADA KAREM Y LE GUARDABA SITIO A SU LADO.



  • Palabras contradictorias: contradicen lo que dice la imagen.
¿EL NIÑO? ESTÁ BIEN, LO HE DEJADO SENTADITO EN LA SILLA DE LA COCINA,  DIBUJANDO...



  • Palabras en paralelo: las palabras y las imágenes van por caminos distintos, aunque puede que se crucen más adelante.
A MI HERMANA LE ENCANTABA LA TORTILLA DE PATATAS QUE HACÍA MI PADRE...


Y, AUNQUE YA NO VIVÍA CON NOSOTROS, MI PADRE SEGUÍA HACIÉNDOLA IGUAL DE GRANDE, DE MANERA QUE SIEMPRE SOBRABA "SU TROZO"...

(imaginaos que están comiendo tortilla, que a tanto no llego con photoshop)

¿Qué os ha parecido? Interesante, ¿verdad? ¿Nunca lo habíais pensado? Normalmente usamos varios tipos de relación imagen-texto en los cómics. Cada autor se las apaña de una manera distinta. Mis favoritas son las palabras contradictorias y las palabras en paralelo, me gustaría usarlas más en mis cómics.

El ejercicio consistió en poner texto a una página de Invierno. Sí, habéis leído bien: he terminado de dibujar el primer capítulo de Invierno y les llevé a mis alumnos unas hojas para que, sin saber de qué iba la historia ni nada, les pusieran las palabras que se les ocurrieran. Eran unas páginas correspondientes al diario de Nacho, de modo que tenían dos niveles de texto: los bocadillos de diálogo y los recuadros del narrador. El experimento fue muy interesante y nos reímos mucho comparando los resultados, ¡cada uno se había imaginado una situación totalmente distinta!

Octava clase: entintado


Terminamos el primer ciclo de dibujo con una clase sobre el entintado, la técnica imprescindible para que nuestro dibujo sea mecánicamente reproducible (ya que el lápiz, como podéis ver en las imágenes anteriores, no se lee nada bien en el escáner).


En esta sesión, vimos varios estilos de entintado y algunos recursos que podemos usar para enriquecer nuestro dibujo.

Para empezar, comentamos las distintas herramientas de que disponemos para entintar: bolígrafos, rotuladores de punta fina, plumillas y pinceles son los más comunes. Hace unos años que se vienen usando mucho los rotuladores pincel, son más limpios y fáciles de llevar que los pinceles y dan unos trazos chulísimos. Los hay recargables y desechables. Elegir una de estas técnicas es muy personal, cada una da un tipo de línea distinto, y los hay más fáciles y también que requieren más destreza. Normalmente, usamos varias herramientas en un mismo dibujo. La mano de Durero, por ejemplo, ha sido hecha con plumilla. Tiene unas líneas finas y de grosor variable. El resto de las imágenes han sido entintadas con rotuladores, pinceles y rotuladores pincel. El rotulador nos da un grosor fijo, mientras que el pincel es mucho más variable.

Uno de los efectos más importantes que podemos lograr con nuestro entintado es crear profundidad y jerarquía de líneas:

  • Las líneas gruesas y finas expresan el volumen de los cuerpos. Fijaos en el dibujo japonés (Chôju-Giga, una obra clásica de rollo ilustrado), y en cómo varía el grosor de las líneas. Las líneas fluidas expresan movimiento y pureza, belleza y elegancia. Y están trazadas con pincel!
  • También usamos el grosor de las líneas para organizar los elementos en el espacio. En la primera viñeta, de Craig Thompson, el personaje que está en primer plano se ha perfilado con unas líneas gruesas, mientras que el fondo está hecho con líneas finas.
  • Normalmente, las líneas de contorno suelen ser algo más gruesas.
Otra de las opciones es el sombreado mediante la trama. Fijaos en el dibujo de Durero. Son importantes la dirección y la densidad de las líneas de la trama.

El dibujante de Corto Maltés, Hugo Pratt, sombrea mediante manchas, sin embargo. Pero, si lo comparáis con el dibujo inferior de Craig Thompson (viñeta 4), notaréis que las sombras son muy distintas.

Podemos hacer un tipo de entintado que transmita calidez, como la chica de Thompson, o frialdad, como los animales japoneses; con líneas fluidas o rígidas. Lo más importante es que nuestro entintado quede limpio (que se lea bien, que no haya manchas ni tinta corrida, para eso es importante tener en cuenta donde apoyamos la mano y esperar a que se seque antes de borrar). Y un consejo que puede servir a todo el mundo es que busquéis el contraste: ya sea mediante el grosor de líneas o el claroscuro, los contrastes nos ayudan a distinguir las partes del dibujo, a enriquecerlo y a que se lea mejor.


Yo me armé del rotulador pincel y rotulador de punta fina y estuve copiando un dibujo de Blankets, de Craig Thompson. Os lo he puesto de ejemplo antes, alguna vez. Es un dibujante estupendo y un gran narrador de historias. además de que tiene pinta de ser un tío muy majo. Me ha dado unas cuantas lecciones de dibujo a través de su cómic Blankets y del Cuaderno de viaje. Os lo recomiendo encarecidamente. Os dejo mi homenaje a Thompson, y con esta ilustración, terminamos el mes de noviembre.